La oposición dialoguista se muestra cada día más inclinada a respaldar la remoción de Adorni, impulsada por el kirchnerismo. La moción de censura contaría con el apoyo de una amplia mayoría. A los 28 votos de los tres grupos del interbloque peronista liderado por José Mayans (Formosa), se añadirían alrededor de 9 votos de la UCR, dos de Pro y al menos cuatro de legisladores provinciales, alcanzando un total de aproximadamente 43 votos, cerca de los dos tercios del Senado.
Ante este panorama, el Poder Ejecutivo ha comenzado a ejercer presión sobre los gobernadores para que no se consolide una mayoría que pueda resultar en la condena de Adorni en el Congreso. “Están presionando a las provincias para que no voten”, aseguró un senador de la oposición dialoguista con frecuencia en contacto con los gobernadores que suelen respaldar a la Casa Rosada.
La misma información ha sido confirmada en la bancada radical, donde se informó que algunos mandatarios provinciales están recibiendo “sugerencias” para evitar involucrarse en la ofensiva contra Adorni.
Un antecedente reciente muestra cómo la presión de la Casa Rosada ha influido en la bancada de la UCR. Durante la última sesión, Silvana Schneider (UCR) fue la única senadora opositora que no votó a favor del pliego de María Verónica Michelli, la candidata a jueza rechazada por los hermanos Milei.
En la oposición dialoguista crece la indignación por las justificaciones de Adorni respecto a su notable aumento patrimonial. Este descontento también afecta a la Casa Rosada, que persiste en su decisión de mantener al funcionario en su puesto. “Estamos debatiendo en el bloque”, fue la respuesta de un vocero de la UCR sobre las posibles acciones que tomarían en caso de que se discuta una moción de censura en la sesión del Senado.
Sin embargo, el clima entre los miembros de la UCR se vuelve cada vez más desfavorable hacia Adorni. “Creo que el apoyo para la censura está”, añadió la fuente consultada, quien recordó que Eduardo Vischi (Corrientes), a cargo del bloque, ya había advertido a Patricia Bullrich (Capital) que la UCR no se arriesgaría a sacrificar su postura por Adorni.
Una sensación similar atraviesa a los bloques e interbloques provinciales, especialmente los de tendencia peronista. La cordobesa Alejandra Vigo (Provincias Unidas) expresó que Adorni “no puede seguir siendo jefe de Gabinete”. En sintonía, otros legisladores como Carlos Espínola y Flavia Royón también han manifestado su postura ante Bullrich.
En Pro existe una disyuntiva entre las duras críticas hacia Adorni por su testimonio en la Cámara de Diputados, cuando discrepó sobre la información incluida en sus declaraciones juradas, y el temor a ser señalados como parte de una conspiración “destituyente”, según el diputado Fernando De Andreis.
Sin embargo, en la pequeña bancada de Pro en el Senado, liderada por Martín Goerling, no parece haber disposición a comprometerse por Adorni si el resto de la oposición cierra filas en torno a la moción de censura. De hecho, la bancada se reduce a solo dos senadores, Goerling y María Victoria Huala (La Pampa), debido a que Andrea Cristina está de licencia por maternidad.
La situación es tan crítica que varios senadores oficialistas reconocen que en este contexto no podrán contar con el apoyo del kirchnerismo. Asimilan el debate sobre la interpelación y la posible moción de censura de Adorni a otros momentos en los que la oposición se unió para votar leyes importantes.
Incluso el peronismo podría actuar de manera conjunta en este caso. La senadora Carolina Moisés le ha anticipado a Bullrich que Convicción Federal, el interbloque que lidera y que también integra Sandra Mendoza (Tucumán), respaldará la destitución de Adorni si no presenta su renuncia antes.
Por ahora, los representantes de Neuquén y Misiones, que responden a sus respectivos gobernadores, se mantienen en silencio, aunque se sospecha que cederían a las presiones de la Casa Rosada. La situación es similar para la tucumana Beatriz Ávila, alineada con el gobernador peronista de su provincia.
Por lo tanto, el respaldo a una moción de censura parece estar asegurado con una amplia mayoría, que podría reunir alrededor de 43 votos, lo que indicaría una situación muy desfavorable para Adorni en el Senado.























