La divisa paralela marcó un nuevo máximo histórico en la previa a que el INDEC difunda el dato de inflación de marzo, que los analistas privados calculan en 7% o más.
El dólar blue cotiza en un máximo histórico y perforó una nueva “barrera psicológica”, la de los $400. En menos de un año, duplicó su valor, aun cuando sigue demorado respecto de la escalada de otros precios de la economía. Esa no fue la única mala noticia para el ministro de Economía, Sergio Massa. Este viernes, se difunde la inflación de marzo y los analistas estiman que será de 7% o más, el dato más alto en al menos siete meses.
En ese contexto, crecen las tensiones entre Massa y el presidente del Banco Central, Miguel Pesce, con pase de facturas por el dólar agro a $300. Se aduce “mala praxis” en la implementación del tipo de cambio temporal: la medida se anunció en Semana Santa y tardó ocho días en concretarse, cuando era algo urgente para el Gobierno.
Fuentes ministeriales reportaron que hubo una pelea a los gritos, con duros cuestionamientos de Massa a Pesce por la demora, la inoperancia y la falta de ejecutividad del BCRA. Massa habló de un “verdadero papelón” y Pesce culpó a Economía por agregarle una serie de “innovaciones” al dólar agro que requerían un estudio por parte del BCRA.
Aunque por primera vez en el año el BCRA tuvo un saldo positivo importante de US$322 millones gracias al dólar agro, a la larga la nueva ronda de tipos de cambio preferenciales para incentivar las exportaciones del sector agropecuario ejercerá más presiones sobre la inflación y la brecha cambiariay le significaráun deterioro patrimonial al BCRA, aseguran los analistas.
Esta cifra, es la más alta registrada en liquidaciones diarias desde la que se alcanzó en el final del primer dólar soja, en septiembre de 2022. Con esta compra, el Banco Central logró reducir su sangría en abril a US$ 181millones vendidos y bajó también su rojo desde que comenzó 2023 a US$3159 millones.
Este viernes, Massa encaró importantes gestiones en Washington. El ministro de Economía busca un adicional de US$5000 millones para que el Gobierno llegue sin mayores sobresaltos a las elecciones.
En ese sentido, este jueves, Massa suscribió financiamiento de US$500 millones del Fondo Saudita para el Desarrollo para sostener las reservas del Banco Central.
El préstamo será destinado a cubrir el financiamiento de obras de infraestructura y fue firmado por Massa y el sultan Abdulrahman Al Marshad CEO del Saudi Fund for Development. El financiamiento del Fondo Saudita será dirigido a los sectores de salud alimentaria y energía, entre los que se destaca el gasoducto Néstor Kirchner.




















