El gasto público se situó en el 14,5% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2025, lo que representa el nivel más bajo de la última década, en contraste con el 20% registrado en 2023.
Según un informe de la Fundación Libertad, la contracción del gasto en el último bienio se concentró primordialmente en la inversión en obra pública (una reducción de 1,24 puntos del PBI respecto a 2023), las prestaciones sociales no contributivas, excluyendo jubilaciones, pensiones, AUH y asignaciones familiares (disminución de 1,12 puntos), y los subsidios destinados a la energía y el transporte (reducción de 1 punto). Adicionalmente, los salarios del sector público experimentaron un recorte equivalente al 0,71% del producto, mientras que las transferencias hacia las provincias y las universidades se contrajeron en una magnitud similar, cercana al 0,7%.
Como contrapartida, la Fundación Libertad destacó que la reducción en el rubro de jubilaciones y pensiones fue marginal, alcanzando apenas 0,13 puntos. No obstante, se puntualizó que dicho gasto “se encuentra en niveles históricamente bajos en términos reales, y también por debajo de los valores de años anteriores en relación al gasto total del Estado”.
Respecto a 2024, el Gobierno contuvo el ajuste pero con una clara diferenciación de partidas beneficiadas y perjudicadas
Un informe de la consultora Analytica indicó que, en comparación con 2024, el Poder Ejecutivo frenó la política de ajuste del gasto. Sin embargo, se evidenció un significativo reordenamiento en la asignación de recursos, lo que permitió identificar partidas con aumentos y partidas con recortes sustanciales.
Por un lado, los mayores incrementos se observaron en las transferencias corrientes a las provincias (+22%), principalmente como resultado del cumplimiento de la medida cautelar 1864/2022 a favor de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). Paralelamente, el contexto electoral también influyó en esta dinámica.
Seguidamente, destacaron los aumentos en la categoría de bienes y servicios (+14,2%), y en la Asignación Universal por Hijo (+18,9%).
En el extremo opuesto, la obra pública volvió a ser el rubro más afectado (-46%), impulsada primordialmente por la disminución de las transferencias a Energía Argentina S.A. (-83,3%), asociada a la culminación del último tramo del gasoducto. Concomitantemente, entre las partidas con mayores recortes se destacaron los programas sociales, con una caída del 21,7%, traccionada por la reducción en Potenciar Trabajo (-44,5%), seguida por las políticas alimentarias (-19,8%) y las becas Progresar (-38,5%).
Asimismo, los subsidios económicos mostraron un ajuste del 35,4%, lo que se reflejó fundamentalmente en los incrementos de las tarifas de electricidad y transporte.
Para el ejercicio 2026, Analytica proyecta un recorte real del gasto del 9,2%, conforme a lo establecido en el Presupuesto y considerando una inflación promedio anual del 30%. La entidad enfatizó que solo se anticipa un incremento en el programa “Asistencia Financiera a Empresas Públicas y Otros Entes de la Secretaría de Energía”.




















