El nombre de su candidato aún no se ha definido, pero surgirá del núcleo del “karinismo puro”, según informan fuentes cercanas al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, un colaborador leal de la secretaria general de la Presidencia. Este cambio envía un mensaje claro a Caputo, con quien Milei está involucrada en una intensa lucha por el control de los espacios de poder en la administración. La Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), que actualmente está bajo la influencia de Caputo, es uno de esos espacios en disputa.
Recientemente, la tensión interna ha alcanzado niveles críticos. Algunos miembros del Gobierno temen que los audios y videos que revelaron el presunto cobro de sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), que también afectan a Karina Milei, hayan tenido su origen en la SIDE. Además, la controversia en torno al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por sus viajes a Nueva York y Punta del Este con su familia, ha contribuido a incrementar la crisis.
La controversia en torno a Adorni ha llevado a Karina Milei a buscar un mayor control sobre la SIDE. Al intensificarse la confrontación interna, la hermana del Presidente está determinada a limitar la influencia de Caputo en esta unidad, proponiendo a su aliado más cercano para liderar la Comisión Bicameral de Inteligencia y así asegurar un seguimiento adecuado de las actividades dentro y fuera de la SIDE.
Las atribuciones de la Comisión Bicameral, establecidas por la ley nacional de inteligencia, son amplias. La Comisión tiene la responsabilidad de evaluar y supervisar la ejecución del Plan de Inteligencia Nacional y gestionar el control de los “gastos reservados” llevados a cabo por los organismos que forman parte del Sistema de Inteligencia Nacional, incluida la SIDE.
Además, la Comisión está facultada para investigar de oficio y solicitar informes a la Dirección de Observaciones Judiciales (DOJ) y a las empresas de telecomunicaciones que contengan interceptaciones y otras comunicaciones clasificadas en un periodo determinado.
Dada la naturaleza sensible de sus actividades, las reuniones de la Comisión Bicameral son secretas. Está compuesta por 16 miembros, con ocho representantes del Senado y ocho de la Cámara de Diputados. Actualmente, se está a la espera de su conformación tras la renovación parlamentaria del 10 de diciembre, aunque los libertarios ya han indicado que buscarán garantizar su mayoría con nombres específicos para el cargo.


















