En cambio, el monto total de las transacciones alcanzó los $618,179 millones, lo que representa un aumento del 14,2% en comparación con el mismo mes del año anterior.
En términos de comparación mensual, las operaciones mostraron una ligera mejora, con un crecimiento del 4,2% en relación a enero de 2026, mes en el que se registraron 3,423 escrituras.
El monto promedio por operación fue de $173,305,037, que equivale a aproximadamente u$s120,764 según el tipo de cambio oficial promedio. Este monto se incrementó un 37,4% interanual en pesos y un 4,05% en dólares.
Respecto al financiamiento, febrero registró 592 escrituras formalizadas con hipoteca, lo que representa una disminución del 38,6% en comparación con el mismo mes del año anterior; esto corresponde al 16,6% del total de las compraventas.
“Luego de varios años de crecimiento sostenido, en este 2026 seguramente nos encontraremos con bajas interanuales, como vienen mostrando los últimos informes. Hay un dato clave que siempre remarcamos: la importancia del crédito hipotecario en el dinamismo del mercado inmobiliario. Y esta merma interanual hipotecaria del 38% impacta directamente en el mercado”, comentó Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos.
La dirigente añadió que “el crédito no solo impulsa y multiplica las operaciones, sino que permite que más familias accedan a la vivienda. Por eso es un factor fundamental, al que, cuando el mercado lo ofrece, la gente lo toma como forma de financiación. En ese sentido, es alentador que comiencen a aparecer líneas con tasas preferenciales, que vuelven a generar expectativas”.
Durante 2025, el mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires mostró una notable recuperación, con un total de 69,461 escrituras de compraventa, lo que implicó un crecimiento interanual del 26,8%, uno de los mejores desempeños en décadas. Este repunte fue impulsado por el regreso del crédito hipotecario, una mayor estabilidad macroeconómica y mejores expectativas que incentivaron la demanda durante gran parte del año.
Sin embargo, al acercarse el final del año, se empezó a notar una desaceleración. El aumento de tasas, el endurecimiento de las condiciones de acceso al crédito y una menor actividad en el financiamiento comenzaron a afectar el mercado, presagiando un panorama más moderado para 2026.
Actualmente, el mercado de créditos hipotecarios ajustados por inflación empieza a experimentar un cambio de tendencia. Tras un 2025 caracterizado por significativas subidas en las tasas —que en muchos casos superaron el 10%—, en los últimos meses algunos bancos comenzaron a reducir el costo de financiamiento en un contexto de demanda más fría.



















