Integrarse al calendario de la Fórmula 1 es una estrategia de turismo deportivo que considera vital para la Ciudad de Buenos Aires. “El turismo deportivo representa una oportunidad estratégica para Buenos Aires porque nos permite atraer nuevos visitantes, dinamizar la economía local y mostrar al mundo todo lo que la Ciudad tiene para ofrecer. Este foro es un espacio clave para compartir experiencias, generar alianzas y reafirmar nuestro posicionamiento como un destino capaz de recibir y desarrollar grandes eventos deportivos”, comentó el presidente del Ente de Turismo de la Ciudad, Valentín Díaz Gilligan.
Díaz Gilligan citó la experiencia de Madrid, que firmó un contrato con Liberty Media Corporation para albergar un Gran Premio durante diez años. El pasado domingo se corrió la primera de esas carreras, en la que Colapinto finalizó séptimo, uno de sus mejores resultados en la F1.
El funcionario mencionó que para la capital española, el Gran Premio significó un aporte económico de US$ 500 millones y proyecta que la carrera en Buenos Aires podría generar un efecto similar. “No se trata solamente de la actividad generada durante los días de la competencia, ya que una carrera de F1 posiciona a la ciudad ante cientos de millones de espectadores que siguen el evento”, explicó.
“Aspiramos a integrar el calendario de la F1 en 2028 o 2029 y estimamos que el impacto del Gran Premio será similar a los US$ 500 millones obtenidos en Madrid. En ciudades como México o Miami, el impacto fue de US$ 400 millones”, añadió.
Sin embargo, para obtener un Gran Premio tras 30 años, queda un largo camino por recorrer. El primer paso se dará en febrero, cuando el autódromo Gálvez reciba la homologación para competencias de F1, lo que no implica directamente que se lleve a cabo el Gran Premio, sino que el circuito cumpla con los requisitos necesarios. La prueba clave será en abril, con la carrera de Moto GP, que espera atraer a 50.000 espectadores y generar ingresos por US$ 150 millones para la ciudad.
Si se lleva a cabo el Gran Premio, se prevé ampliar las tribunas para recibir a 100.000 espectadores en el autódromo porteño.
A pesar de que la posibilidad de un regreso del Gran Premio en Argentina parece lejana, varios factores están favoreciendo su concreción. En primer lugar, está Colapinto, quien ya tiene asegurado un puesto en Alpine para la temporada 2027 y atrajo a 500.000 personas en un road show realizado en Buenos Aires en abril.
El evento logró colocar a Buenos Aires en el mapa. Recientemente, Mohammed Ben Sulayem, presidente de la Federación Internacional de Automovilismo, se reunió con el presidente y expresó su interés en realizar una carrera en el país.
Un factor adicional que podría aumentar las posibilidades de Buenos Aires es el conflicto en el Medio Oriente, que este año llevó a la suspensión de tres premios en el Golfo Pérsico, lo que podría obligar a cambiar sedes para las últimas dos carreras de la temporada. La inestabilidad en la región podría mejorar las perspectivas para la ciudad. Por otro lado, actualmente la F1 solo cuenta con dos competencias en el Hemisferio Sur: Australia y Brasil.
El gobierno porteño sigue apostando por la llegada de la F1, y para ello se planifica realizar una exhibición con Colapinto en el Alpine durante la reinauguración del autódromo.























