El diputado nacional Miguel Ángel Pichetto cuestionó el proyecto de reforma electoral remitido por el Gobierno Nacional al Congreso y consideró que su sanción resultará compleja para el oficialismo debido a sus artículos más controvertidos, como la eliminación de las PASO. Según Pichetto, La Libertad Avanza busca «alterar las reglas del juego electoral» a poco más de un año de las elecciones presidenciales.
Entrevistado, el legislador y presidente del bloque Encuentro Republicano Federal aseveró: «Hablan de querer eliminar las PASO por un tema económico. La no realización de elecciones puede ser muy económica también. Su argumento es poco sólido».
Los inconvenientes con la reforma electoral
Pichetto estimó que los gobernadores provinciales podrían oponerse a la iniciativa, especialmente por la proximidad a las elecciones de 2027. «No corresponde. Nuestro sistema electoral es muy bueno, garantiza la participación y evita la abstención, aun cuando en los últimos años se registró un crecimiento significativo. Además, siempre fueron transparentes y ganaron quienes debían ganar. No se registró fraude», destacó el diputado.
Posteriormente, el legislador profundizó en las dificultades que podría enfrentar el oficialismo al intentar debatir el proyecto en el Congreso, en particular por su naturaleza. En primer lugar, Pichetto recordó que, al tratarse de una ley electoral, el oficialismo requerirá de una votación especial y de la mitad más un voto afirmativo para su aprobación. Asimismo, resaltó la influencia de los gobernadores provinciales en el Congreso, quienes podrían retirar su apoyo a La Libertad Avanza por «poseer sistemas electorales propios«.
La relación de Pichetto con el peronismo
En otro segmento de la entrevista, Pichetto abordó su relación con los principales referentes del peronismo y el diálogo que mantiene con ellos, especialmente Guillermo Moreno y Axel Kicillof, y reconoció no haber vuelto a dialogar con la expresidenta Cristina Kirchner, a quien vio por última vez luego de la confirmación de su condena a seis años de prisión domiciliaria.
Pichetto aseguró que no intenta «unir al peronismo» y consideró tal afirmación como una «exageración». «Hay personas que poseen la voluntad de construir una propuesta nacional para competir democráticamente contra este gobierno. Existe también un proceso económico muy duro para la sociedad argentina que comienza a emerger en el debate político», consideró.





















