Según los primeros detalles, el megatemplo alcanzará una altura de aproximadamente 36,5 metros y contará con dos edificios. En el centro del complejo se proyectan senderos con áreas verdes y una imponente escultura de Jesucristo, que será una réplica del “Christus” del artista danés Bertel Thorvaldsen. Esta obra ha sido adoptada por la comunidad mormona como uno de sus símbolos distintivos, a pesar de haber sido originalmente concebida para una iglesia cristiana.
Los planos indican que uno de los edificios se ubicará en la calle Viamonte y estará destinado a oficinas, mientras que el templo se levantará sobre la avenida Córdoba, en la esquina con Reconquista. Entre los edificios existentes en la manzana, incluidos el Monasterio de Santa Catalina y el nuevo lugar de culto, se desarrollará un amplio espacio verde de acceso público.
Este parque estará conectado a un jardín que se situará entre los dos edificios de la IJsud. El espacio verde contará con senderos y canteros que permitirán una circulación fluida desde la esquina de Córdoba hacia Viamonte, además de bancos para el descanso de los visitantes. En el centro del parque, se erigirá la notable escultura de Jesucristo, la famosa pieza neoclásica de mármol de Carrara creada por Thorvaldsen, que actualmente se encuentra en la Iglesia de Nuestra Señora, en Copenhague.
La representación mostrada en los renders del proyecto indica que el templo tendrá una considerable altura, ligeramente superior a la de los edificios circundantes, situándose en un rango de cinco a seis pisos. Sin embargo, el contraste con la altura del monasterio vecino es bastante notorio.
Carlos Cantero, director de comunicación de la IJsud, destacó: “Nuestro equipo ha desarrollado una propuesta pensada para integrarse respetuosamente al entorno urbano, cumpliendo con las normativas vigentes y contemplando medidas de mitigación y protección patrimonial, ambiental y arqueológica. Para la Iglesia, este proyecto tiene un profundo sentido espiritual y comunitario. El templo estará destinado al culto, la reflexión y el servicio, y busca también aportar valor urbano a una zona muy significativa de la ciudad de Buenos Aires.”
Desde el anuncio del proyecto, se ha generado oposición por parte de grupos de vecinos vinculados a la Asociación Civil Basta de Demoler, quienes solicitan que la ciudad expropie el terreno para destinarlo a una plaza.





















