Para la Selección Argentina, el Azteca representa un lazo emocional significativo, ya que fue el escenario de la famosa final del Mundial de 1986, un hito que marcó una época dorada en la historia del fútbol argentino.
Este icónico estadio se distingue por haber sido sede de tres partidos inaugurales de la Copa del Mundo, siendo el primero en México en 1970, luego en 1986, y nuevamente en 2026.
Inaugurado en 1966, el Estadio Azteca tiene una capacidad superior a los 83.000 espectadores, consolidándose como uno de los más grandes y majestuosos del continente americano. Su historia lo ha visto albergar finales mundiales, partidos cruciales y actuaciones que han dejado una huella en generaciones.
Durante el próximo Mundial, la FIFA le otorgará su denominación oficial, por lo que el estadio será conocido como Estadio Ciudad de México, siguiendo las normativas de patrocinio y homogeneización de nombres de sedes. Esta es una costumbre común en la Copa del Mundo, particularmente en los estadios con nombres comerciales o de gran importancia histórica.
El Estadio Azteca evoca recuerdos inolvidables para la Selección Argentina, sobre todo por el partido decisivo contra Alemania en la final de 1986, que culminó una de las trayectorias más memorables del fútbol. Además, ese torneo dejó huella con el célebre encuentro de cuartos de final ante Inglaterra, que se mantiene vivo en la memoria colectiva por sus jugadas icónicas.
De cara al Mundial de 2026, el Azteca se enfrenta al reto de cumplir con las exigencias operativas y técnicas marcadas por la FIFA. Esto implica una serie de adecuaciones en la infraestructura del estadio, así como mejoras en la circulación interna, las áreas de prensa, y la operación logística, asegurando así una experiencia óptima para todos los asistentes.
Más allá de ser el escenario inaugural, el Estadio Azteca será sede de cinco partidos durante el Mundial 2026, distribuidos a lo largo de la fase de grupos y las eliminatorias.





















