En una reciente conversación con la agencia AP, Valdano identificó a cuatro selecciones como las principales contendientes para el título, destacando la clasificación de tres europeos y un sudamericano: “España, Portugal, Francia y Argentina son las selecciones más temibles”.
Al referirse a la selección argentina, enfatizó: “Argentina ha logrado lo mejor que puede lograr una selección: ser un equipo. Disperso porque nadie juega en Argentina, ni siquiera el entrenador (Lionel Scaloni) está en Argentina. Pero es un equipo con un liderazgo muy claro, que es el del entrenador y de Leo Messi y jugadores que no han perdido el hambre”.
Además, subrayó que el campeón del mundo en Qatar 2022 “todavía tiene hambre competitivo” y llega al certamen con “más experiencia” que en la anterior edición. “No olvidemos que la mayoría de ellos jugaron su primer Mundial en Qatar y lo ganaron. Ahora ya tienen roce mundialista y la experiencia en esto cuenta mucho”, amplió.
El futuro de la selección española también es un punto de interés para Valdano, quien ve en Lamine Yamal a un destacado prometedor. “Un nuevo rey ha empezado a emerger en España, la figura de Lamine Yamal. Vamos a ver su evolución personal que tiene que ver más con relacionarse con su fama planetaria y cómo va a ser capaz de resolver esas cuestiones que Messi ha resuelto muy bien, porque es una persona mucho más contenida y tranquila. Pero se trata de un jugador que tiene unas condiciones sobresalientes. Tiene 18 años y ya ha deslumbrado al mundo”.
En cuanto a Portugal, que busca romper su maldición de nunca haber ganado un Mundial, resaltó la calidad de sus futbolistas: “Tiene buen número de jugadores interesantes y además con un roce competitivo muy fuerte. Varios de ellos juegan nada menos que en el PSG”.
A pesar de sus comentarios positivos, también mencionó los desafíos que enfrenta Ancelotti con la selección brasileña: “Tiene que resolver un problema que no es habitual en Brasil: le sobran delanteros, tiene 10 de nivel mundial, pero le faltan mediocampistas, laterales, y eso sí que va contra la tradición de Brasil. Eso va a terminar en un 4-2-4 con cuatro defensas, que no extrañarían que sean todos centrales para ser más firmes atrás y arriba jugar con la mayor cantidad de talentos posibles. Supongo que Raphinha será uno, Vinicius, y ya veremos si llega Neymar. Hay varias incógnitas que debe resolver de aquí al comienzo del Mundial. Pero es Brasil”.






















