Tras la aprobación de la Constitución de 1853 y la unificación del país en 1861, se buscó un espacio adecuado para las actividades legislativas. Durante un tiempo, se utilizó el recinto de la legislatura de la provincia de Buenos Aires, ubicado en la Manzana de las Luces, que había comenzado a operar en 1821.
A las 13:30 del 12 de mayo de 1864, el presidente Bartolomé Mitre inauguró el primer palacio legislativo en la intersección de Balcarce e Hipólito Yrigoyen, donde pronunció su segundo mensaje anual. Este edificio contaba con una fachada de tres arcos y puertas de rejas, exhibiendo un estilo clásico y colonial, diseñado por el arquitecto cordobés Jonás Larguía, quien logró realizar una obra notable con un presupuesto limitado de cincuenta mil pesos.
A finales del siglo XIX, el crecimiento poblacional llevó al gobierno a buscar la construcción de una sede definitiva para el Congreso. En 1889, el presidente Miguel Juárez Celman presentó un proyecto para edificarlo en la manzana delimitada por Entre Ríos, Combate de los Pozos, Victoria y Rivadavia, donde anteriormente se encontraba el corralón de materiales de los hermanos Spinetto, inmigrantes italianos que llegaron al país en 1858.
Al concurso lanzado para el diseño se presentaron 32 arquitectos internacionales, y el jurado seleccionó por unanimidad el proyecto del ingeniero arquitecto Víctor Meano. Nacido en Susa, Italia, Meano fue traído al país en 1884 por su colega Francisco Tamburini, quien valoraba su obra en Europa. Tamburini había estado detrás de construcciones emblemáticas como la Casa de Gobierno y varios hospitales y escuelas.
El diseño de Meano se basó en tres pilares: academicismo, eclecticismo y clasicismo. Uno de sus mayores aciertos fue la inclusión de una majestuosa cúpula de ochenta metros de altura, recubierta de bronce, que otorgó al edificio un rasgo distintivo y atractivo.
El edificio se encuentra revestido de piedra caliza gris y tiene un basamento de granito. Según el sitio web del Congreso, su fachada culmina en una cuádriga escultórica realizada por el escultor Víctor de Pol. El frente cuenta con un pórtico corintio, erigido sobre una escalinata de dos rampas.





















