No son casos aislados. Cada vez son más los menores de 20 años que se convierten en figuras principales en los 30 equipos de la Primera División de la Liga Profesional. Si bien históricamente los juveniles han tenido su lugar en la máxima categoría del fútbol argentino, la situación actual de los clubes —con una creciente necesidad de vender— ha acelerado el proceso de inclusión de estos jugadores.
Sin embargo, no siempre es el mejor momento para lanzarlos al campo. La paciencia de los aficionados se ha reducido considerablemente. Antes, la afición aplaudía con entusiasmo a los jóvenes talentos; hoy, pueden convertirse en objeto de silbatinas si no demuestran un rendimiento destacado en pocos partidos. Un dato relevante proporcionado por Transfermarkt revela que 47 futbolistas menores de 20 años fueron utilizados en las primeras cuatro jornadas del Torneo Clausura.
“En los últimos tiempos el contexto no es el mejor, pero los chicos del club, esté bien o no la situación, siempre vamos a defender al club dentro de la cancha”, expresó Regiardo. Además, agregó: “Ser capitán es otro sueño cumplido. Trato de hacerlo de la mejor manera y con mucha responsabilidad. Es algo que tiene un compromiso muy grande por todo lo que es la institución y toda su historia. El capitán tiene que ser un ejemplo a seguir de alguna manera. Hay que hacer las cosas de la mejor manera posible, tanto dentro como fuera del campo de juego”.
Flores, conocido como el niño maravilla, también comprendió desde temprano que la oportunidad podría presentarse en cualquier momento. “Cuando me pongo la camiseta de Boca, siento que tengo que dejar todo adentro de la cancha porque si algún día viene otro, me puede sacar el puesto”, afirmó en su momento, cuando jugaba en la Novena División. Su determinación es clara, y se siente que el delantero hará lo posible por mantener su lugar en el equipo.
“En el complejo hay muchos excompañeros. Sabíamos lo que Flores nos podía dar, pero es mérito de él aprovechar las oportunidades y seguir siendo autocrítico de las cosas que todavía sabe que debe mejorar”, resaltó Arruabarrena, quien lo hizo debutar ante Sarmiento de Junín en la Copa Argentina el 16 de julio.
La rápida aparición de Flores ha opacado, en cierta medida, a Tomás Aranda, el enganche consolidado que ya fue convocado por Lionel Scaloni para la selección nacional.
Este fenómeno no se limita a Boca y Newell’s. Un informe de la Liga Profesional indica que los clubes con una buena estructura en divisiones inferiores son los que más recurren a los jóvenes. Durante el Torneo Apertura que ganó Belgrano de Córdoba, Newell’s alineó a jugadores Sub-20 en 30 ocasiones, seguido por Vélez (22), Gimnasia (21) y Rosario Central (20).
En contraste, varios equipos no dieron confianza a ningún jugador Sub-20 como titulares, entre ellos Racing, Unión, Tigre, Sarmiento, San Lorenzo, Independiente Rivadavia, Gimnasia de Mendoza, Estudiantes de La Plata, Deportivo Riestra, Central Córdoba, Barracas Central, Belgrano y Atlético Tucumán.
“Con los chicos se ganan partidos, pero no campeonatos”, dice un refrán popular que la historia ha corroborado. Sin embargo, lo innegable es que los juveniles generan un interés especial entre los aficionados, quienes son, al final de cuentas, los protagonistas clave en la industria del fútbol.
Ahora bien, ¿cuáles son los jóvenes talentos que ya se destacan y merecen seguimiento?
En Argentinos, el volante ofensivo o delantero Facundo Jainikoski, de apenas 18 años, brilla. Asimismo, el atacante Alan Alcaraz comenzó a ganar minutos.
En Rosario Central, Giovani Cantizano e Ignacio Ovando, ambos de 19 años, son parte del equipo titular dirigido por Jorge Almirón. Por su parte, en Newell’s, además del capitán Regiardo, destacan Facundo Guch (19), Thomas Ríos (19) y Jerónimo Gómez Mattar (17) como piezas clave para el director técnico Frank Darío Kudelka.
En Gimnasia, aunque Nicolás Barros Schelotto (19) ha perdido algo de protagonismo, Ariel Pereyra presentó al juvenil Lucas Lamella, de solo 16 años, en el partido contra Aldosivi.
El volante Alejandro Tello (18) ha ganado la confianza de Juan Pablo Vojvoda en Racing, quien también ha contado con un buen desempeño del defensor zurdo Gonzalo Escudero (19).
Otros jóvenes que han tenido participación incluyen a Thaiel Peralta (17) en Huracán; Valentín Dávila (19) y Giovanni Baroni (17) en Talleres; Agustín Medina (19) en Lanús; Misael Aguirre (18) y Lucas Ayala (19) en Unión; así como Lisandro Piñero (19) en Banfield.
La producción de talento en la cantera de Vélez es reconocida a nivel mundial. En este torneo, el entrenador Guillermo Barros Schelotto ha utilizado a Luca Feler (18), Alex Verón (17), Simón Escobar (17) y Thiago Aguirre (17).
Tobías Andrada (19) dejó el Fortín para unirse a River y se ha convertido en titular con Eduardo Coudet, quien también confía en Joaquín Freitas (19), Lucas Silva (19), Lautaro Pereyra (18) y Juan Cruz Meza (18).
En Banfield, Tiziano Perrotta (19) ha tenido un camino curioso: el Elche de España, que es administrado por Christian Bragarnik, activó su cláusula de salida de 4 millones de dólares después de anotar 8 goles en 18 partidos bajo la dirección de Pedro Troglio, aunque fue cedido a Defensa y Justicia por un semestre.
El caso de Perrotta es representativo del nuevo contexto: los chicos irrumpen, juegan y pueden convertirse rápidamente en una inversión. En un fútbol argentino que exige resultados inmediatos y un flujo de capital, la cantera se ha transformado en una necesidad actual y no solo en una apuesta futura.






















