A través de un extenso mensaje en sus redes sociales, Tapia cuestionó las versiones que surgieron tras ese partido decisivo y exigió una disculpa de aquellos que las propagan.
“Un mes pasó. Un mes de aquella final. Un mes de la mentira, de la operación y de una campaña miserable para instalar que esta Selección se había entregado”, expresó Tapia.
El dirigente enfatizó que aquellos que cuestionaron al equipo nunca han admitido sus errores ni se han retractado de sus declaraciones.
“Después de un mes, ninguno pidió disculpas. Ninguno salió a decir: ‘Nos equivocamos’”, sentenció. Agregó que “lo que no puede pasar es mentir, instalar una historia, alimentar una sospecha durante días y, cuando el tiempo demuestra que todo era humo, esconderse y hacer de cuenta que nunca pasó nada”.
El mensaje de Tapia se estructura en cuatro partes. En una de ellas, defendió a los futbolistas y al cuerpo técnico, criticando fuertemente a quienes atacaron al equipo.
“Mientras nuestros jugadores dejaban todo dentro de la cancha, algunos afuera hacían exactamente lo contrario: sembraban odio, dividían, ensuciaban y buscaban destruir la imagen de una Selección que se ganó el respeto de millones”, sostuvo.
Una de sus afirmaciones más contundentes se dirigió a quienes etiquetaron a los jugadores como “traidores”.
“De tratar de traidores a los jugadores de la Selección no se vuelve. No se vuelve de poner bajo sospecha a quienes defendieron esta camiseta. No se vuelve de acusarlos de haberse entregado”, aclaró.
Tapia también advirtió que el tiempo no puede borrar esas acusaciones: “No alcanza con callarse. No alcanza con esperar que pase el tiempo. No alcanza con cambiar de tema y hacer como si nunca hubieran dicho nada”.
Hacia el final de su mensaje, insistió en que los jugadores, el cuerpo técnico y quienes componen la Selección no tienen nada que reprochar tras la final.
“Los valores no se negocian. Pasó un mes y todavía no escuchamos una disculpa”, subrayó.
Y concluyó con una frase que resume su postura respecto a la controversia: “Porque ellos saben lo que hicieron aquel día. Saben cuánto dejaron en esa cancha. Y saben que, cuando terminó la final, no le debían nada a nadie”.
“Los que dejaron el alma no tienen nada que explicar. Los que mintieron, sí”, sentenció el presidente de la AFA.























