Horacio Marín, presidente y CEO de YPF, confirmó esta novedad y subrayó que atravesar una de las rutas marítimas más delicadas del mundo representa un momento crítico en este proceso. “Quiero compartirles una buena noticia. Las dos monoboyas del proyecto VMOS ya cruzaron el Estrecho de Ormuz y avanzan rumbo a Punta Colorada, Río Negro, donde llegarán a finales de octubre para completar la obra marina”, indicó Marín.
El ejecutivo enfatizó que este cruce “confirma que la obra sostiene el cronograma previsto” y lo relacionó con el objetivo de convertir el potencial de Vaca Muerta en mayores niveles de producción, exportaciones y empleo.
Las monoboyas son un componente central de la infraestructura offshore de VMOS. El proyecto incluye una terminal marítima frente a Punta Colorada, donde se instalarán dos monoboyas en alta mar que facilitarán la carga de petróleo en buques de exportación.
Según la documentación del proyecto, se ha aprobado un diseño que comprende un oleoducto de 437 kilómetros entre Allen y Punta Colorada, una terminal de almacenamiento con seis tanques, y una terminal marítima formada por las dos monoboyas localizadas a aproximadamente seis kilómetros de la costa.
En junio, el gobierno provincial de Río Negro había anunciado la conclusión de la instalación offshore de cadenas y anclas en la zona de Punta Colorada, un paso esencial para anclar las monoboyas necesarias para el futuro proceso de carga de crudo.
Con el traslado ya en marcha hacia la costa rionegrina, VMOS se encuentra a un paso de concluir uno de los frentes más complejos de la obra: la infraestructura marina que unirá la terminal terrestre con los buques de exportación.
VMOS es uno de los proyectos de infraestructura energética más significativos del país, ya que busca aumentar la capacidad de evacuación del petróleo producido en Vaca Muerta hacia el Atlántico. Esta obra conecta la zona productiva de la cuenca neuquina con Punta Colorada, donde se edifica la terminal de almacenamiento y exportación.
Diseñado para transportar hasta 550.000 barriles diarios de crudo, el proyecto incluye la posibilidad de expandir esa capacidad a 700.000 barriles por día en función del crecimiento de la producción. La capacidad inicial aprobada en el registro oficial fue de 377.400 barriles diarios, en línea con la resolución que respaldó la adhesión del proyecto, con el fin de acompañar el incremento de la producción no convencional y solventar uno de los principales cuellos de botella de Vaca Muerta: la vía de exportación del crudo.
La llegada de las monoboyas a fines de octubre representa un momento clave para culminar la obra marina. VMOS ha estado avanzando en distintos frentes, desde la construcción del ducto terrestre hasta los tanques de almacenamiento y las tareas submarinas frente a Sierra Grande.
Durante mayo y junio, se completaron diversas etapas vinculadas a la logística offshore, incluida la llegada del buque Skandi Hera a la costa de Punta Colorada para preparar la instalación de las monoboyas y la colocación de anclajes en el Golfo San Matías.
La terminal portuaria de Punta Colorada será el punto de partida del crudo de Vaca Muerta hacia mercados internacionales, donde se concentrará la infraestructura de almacenamiento y carga necesaria para operar con buques de gran tamaño.
Marín relacionó el progreso logístico con el objetivo estratégico del proyecto, afirmando: “Cada vez falta menos para que todo el potencial de Vaca Muerta se transforme en más producción, más exportaciones y más trabajo para los argentinos”.
Este mensaje refleja el núcleo económico de VMOS, que no solo persigue incrementar la capacidad de transporte, sino también convertir el crecimiento del shale oil en mayores exportaciones de crudo. Para las empresas petroleras, la terminal de Punta Colorada permitirá planificar producciones a mayor escala y reducir limitaciones logísticas.
El proyecto es llevado a cabo por un consorcio que incluye a YPF, Vista, Pan American Energy, Pampa Energía, Chevron, Pluspetrol, Shell y Tecpetrol, con una inversión estimada en torno a 3.000 millones de dólares.
La confirmación del cruce de las monoboyas por Ormuz representa un indicador crucial para el cronograma. Si los equipos llegan a Río Negro a finales de octubre, VMOS podrá proseguir con la culminación del componente marítimo, un paso esencial para que Vaca Muerta sume una nueva salida exportadora hacia el Atlántico.























