La compañía reportó ingresos de 187.900 millones de dólares, lo que representa un aumento interanual del 5,9%, superando las proyecciones de los analistas. Asimismo, el beneficio ajustado por acción alcanzó los 0,81 dólares, superando los 0,74 esperados por el mercado.
No obstante, el dato que causó mayor inquietud entre los inversores fue el desempeño de las ventas comparables en Estados Unidos. Estas solo crecieron un 2,6%, una cifra significativamente menor al 3,8% estimado por los analistas y muy por debajo del 4,1% registrado en el trimestre anterior, marcando así el crecimiento más lento en aproximadamente seis años.
Este desempeño generó una intensa reacción en el mercado; las acciones y Cedears de Walmart llegaron a caer más de un 8% en la jornada, indicando que los inversores priorizaron la pérdida de impulso en el negocio principal por encima del desempeño de las ganancias.
Walmart explicó que sus clientes están ajustando sus gastos, especialmente en productos no esenciales, en un contexto de aumento en los precios de los combustibles.
Además, el tráfico de clientes también presentó una desaceleración, pasando de un incremento del 3% en el trimestre anterior a un 1,5%. La presión fue más evidente en las tiendas físicas, mientras que el comercio electrónico continuó mostrando un desempeño mucho más robusto, con un incremento del 24% en las ventas online a nivel global durante el período.
La categoría de farmacia también impactó negativamente en las cifras estadounidenses, en parte por la reducción en los precios de medicamentos vinculado a cambios regulatorios de Medicare. Sin esa categoría, las ventas comparables en Estados Unidos habrían crecido un 3,4%.
A pesar de la desaceleración, Walmart ha decidido mantener una estrategia agresiva para preservar su cuota de mercado, reduciendo los precios de 11.000 productos y planeando destinar cerca de 2.900 millones de dólares provenientes de reembolsos relacionados con aranceles para profundizar las rebajas.
La empresa también ha elevado ligeramente sus pronósticos anuales, esperando ahora un beneficio por acción entre 2,80 y 2,87 dólares, así como un crecimiento en las ventas de entre el 4% y el 5%.
El contraste entre una guía anual más optimista y la desaceleración en las ventas representa un desafío significativo para Walmart. La compañía sigue creciendo y aumentando su participación, pero los inversores empiezan a demandar evidencia de que este crecimiento puede ser sostenido en un entorno donde el consumidor estadounidense se muestra cada vez más sensible a los precios.























