Existen tres razones fundamentales que provocan la incertidumbre en Scaloni, oriundo de Pujato. A sus 48 años, el entrenador es consciente de que necesita dedicarse por completo al desafío de reconstruir un nuevo equipo, y cuestiona si, tras ocho años al frente de la Selección, tiene la energía y motivación necesarias para liderar un proyecto de semejante envergadura. Esta inquietud ya había manifestado en la conferencia posterior a la derrota por 1 a 0 ante España en la final del Mundial 2026.
Además, varios referentes del plantel han decidido no continuar. Así lo han hecho Nicolás Otamendi y Lionel Messi, quienes han presentado su renuncia a la Albiceleste. Leandro Paredes, tras recibir una sanción de diez partidos por incidentes con la selección chilena, ha insinuado que su ciclo en el equipo nacional podría haber finalizado. De cara a la próxima ventana FIFA, Scaloni designó a Cristian Romero como nuevo capitán.
Por otro lado, hay dos factores extrafutbolísticos que generan inquietud. La AFA mantiene una considerable deuda económica con los jugadores y el cuerpo técnico, relacionada con los premios, en un contexto donde la entidad alcanza ingresos récord en su historia. Esto plantea un panorama incomprensible dado el estado financiero de la AFA.
También surgen desacuerdos en torno a la organización de los partidos amistosos, una cuestión que persiste desde antes del Mundial. Scaloni ha manifestado su deseo de enfrentar a equipos de mayor nivel competitivo, mientras que la selección ha optado por oponentes de menor ranking en el FIFA.
El viernes pasado, la AFA anunció oficialmente que el lunes se harían públicos los nombres de los rivales para los amistosos programados entre el 21 de este mes y el 6 de octubre. Sin embargo, el lunes no se brindó esa información, y el miércoles tampoco se revelaron los equipos. Se especula que podrían ser dos o tres: Burkina Faso, Benín, y quizás Bolivia, con dos encuentros a disputarse en Córdoba y el último en el estadio Monumental.
Si bien no es una situación definitiva, se vislumbra un escenario complejo para la negociación. A este contexto se añade que, en caso de continuar, el cuerpo técnico de Scaloni afrontará la salida de uno de sus pilares: Walter Samuel.
Según ha trascendido, el ex defensor de Boca Juniors e Inter de Milán estaría interesado en asumir un rol como entrenador principal. Samuel, quien ha trabajado durante tiempo como asistente y tuvo un papel destacado en el último Mundial por sus estrategias en jugadas a balón detenido, estaría cerrando su etapa en la selección. Como posible reemplazo en la estructura se menciona a Diego Placente, actual técnico de las selecciones juveniles.
Para que Placente se integre al cuerpo técnico, Scaloni necesitaría permanecer en su cargo. Esto quedará sujeto a las discusiones entre Tapia, el entrenador y su representante, Matías Aldao. Si el resultado es negativo, los amistosos de noviembre (del 9 al 17) marcarían el final del ciclo de Scaloni al frente de la selección nacional.























