En términos concretos, la CBT mostró una variación del 2,6% durante el octavo mes del año, superando en 0,9 puntos porcentuales el Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente. Con este aumento, el costo mínimo para que un hogar de cuatro integrantes no caiga en la pobreza asciende a 1.605.497 pesos. Este umbral mensual determina cuánto debe percibir una familia tipo para permanecer por encima de la línea de pobreza.
El informe indica que la CBA también registró en agosto un aumento mensual del 2,6%. Para un hogar tipo 2, esto significa que es necesario desembolsar $726.469 al mes para cubrir la totalidad de sus necesidades alimenticias. Si los ingresos del hogar están por debajo de este monto, se lo clasifica como “indigente”.
La familia modelo utilizada para calcular la CBA y la CBT está constituida por un hombre de 35 años, una mujer de 31, un hijo de 6 años y una hija de 8. No obstante, el organismo también proporciona mensualmente ejemplos de canastas para otros tipos de hogares con diferentes composiciones.
Por ejemplo, para un hogar de tres integrantes —una mujer de 35 años, su hijo de 18 y su madre de 61—, la CBA fue de $578.354,27 en agosto, mientras que la CBT alcanzó los 1.278.162,94 pesos. En otro caso, un hogar de cinco integrantes —un hombre y una mujer de 30 años y tres hijos de 1, 3 y 5 años— tuvo una CBA de $764.085,92 y una CBT de $1.688.629,90 en el mismo mes. Para un adulto equivalente, la línea de indigencia se situó en $235.103,36 y la línea de pobreza en 519.578,43 pesos.
Al analizar la evolución acumulativa de las diferentes variables de los primeros ocho meses del año, se observa que la discrepancia entre las canastas y la inflación general se mantiene. Desde enero hasta agosto, la CBA acumuló un aumento del 23,2% y la CBT del 22,7%, en tanto que el IPC general aumentó un 21,3 por ciento. En ambos casos, el costo de no ser pobre o indigente creció más que el aumento general de precios.
Esta tendencia se refleja también en la comparación interanual. En relación a agosto de 2025, la CBA aumentó un 39,6% y la CBT un 38,3%, mientras que el IPC interanual fue del 33,5%, siempre comparando agosto de 2025 con el mismo mes de este año. Esto señala que, en los últimos doce meses, el costo de las canastas básicas ha escalado varios puntos porcentuales por encima de la inflación general, lo que afecta especialmente el poder de compra de los sectores que destinan una mayor proporción de sus ingresos en alimentos y otros bienes y servicios básicos.
La CBA incluye un conjunto de alimentos considerados imprescindibles para satisfacer los requerimientos nutricionales de una persona durante un mes, y su valor establece la línea de indigencia. Por su parte, la CBT abarca además bienes y servicios no alimentarios —como vestimenta, transporte, salud y vivienda— y marca la línea de pobreza.
Ambos índices se elaboran a partir de los precios recopilados por el Índice de Precios al Consumidor del Gran Buenos Aires y se actualizan mensualmente.
El análisis de las variaciones mensuales de los últimos doce meses permite extraer conclusiones interesantes. Desde agosto de 2025 hasta ahora, el mayor aumento de la CBA se registró en enero de 2026, con un incremento del 5,8% en comparación con el mes anterior. En cuanto a la CBT, la variación más significativa ocurrió en diciembre de 2025, con un aumento del 4,1% en un solo mes. Desde entonces, los aumentos mensuales han fluctuado entre valores cercanos al 1% y algo más de 3%, culminando en el 2,6% reportado tanto en julio como en agosto para ambas canastas.























