En una entrevista, Mathieu explicó que la lesión frustró sus planes de jugar dos años más. El abrupto final de su actividad, junto con problemas personales que no detalló porque hay una causa judicial en curso, dio paso a un cuadro depresivo.
“Las cosas fueron complicadas después de mi lesión en el Sporting. Terminé mi carrera en 2020, a raíz de una rotura de ligamentos cruzados. Todo se detuvo de manera brusca. Llevaba una férula en la rodilla y no podía hacer gran cosa. Después entré en un espiral negativo. Tuve una depresión, no hay que ocultarlo. Extrañaba el campo, los vestuarios, todo lo que habíamos conocido. No tuve tiempo de preparar mi vida después de la carrera a causa de esa lesión. Todavía pensaba jugar dos años más, así que mentalmente me costó aceptar la situación. Sabía lo que representaba una rotura de ligamentos cruzados: ya había vivido eso en Toulouse, con nueve meses sin jugar. Mentalmente, a veces ya tenía menos ganas de ir a entrenar. Solo quería jugar. Así que decidí parar de un día para otro”, declaró.
A los 42 años, Mathieu dijo que no lamenta haberse retirado, aunque admitió que la decisión estuvo marcada por la incertidumbre. Quería pasar más tiempo con su familia, pero la depresión también complicó la convivencia.
El ex internacional francés, campeón de la Liga de Campeones con el Barcelona en 2015, describió cómo la enfermedad condicionó su vida diaria. Pasaba casi todo el tiempo en su casa y ni siquiera el fútbol, que había sido el eje de su vida, lograba interesarlo.
“Fue complicado. Estuve deprimido durante cuatro años. Por suerte, mi esposa estuvo ahí para ayudarme a salir adelante. Ya no sabía qué hacer. Estaba totalmente perdido”, afirmó. Después detalló cómo transcurrían esos días: “Durante cuatro años no hice nada. Me quedaba en casa las 24 horas del día. Salía de vez en cuando, pero nunca durante mucho tiempo. Me quedaba en el sofá, frente al televisor, con el teléfono. Incluso el fútbol ya no me interesaba. Miraba un tiempo y, si el partido era malo, cambiaba de canal. Daba vueltas: me levantaba del sofá, caminaba por mi casa y suspiraba”.
El ex futbolista señaló que no buscó atención psicológica. Aclaró que no está en contra de quienes recurren a ese tipo de ayuda, pero que optó por afrontar la situación junto con su familia. También reconoció que su estado afectó a su esposa y a sus hijos.
“No, y no me arrepiento. Intenté salir adelante con mi mujer y mis hijos. Al final funcionó. Ahora estoy mejor. Podría haber pedido ayuda psicológica, no hay ningún problema con eso. Pero, como soy un luchador, me dije que tenía que salir de esto, pasara lo que pasara. Esta situación afectó a mis hijos. Estaban un poco disgustados de verme así. Mi mujer también. Fue duro”, sostuvo.
Mathieu advirtió que el dinero ganado en el fútbol de alto nivel no protege frente a los problemas de salud mental. “El dinero no representa nada. Lo humano marca toda la diferencia”, resumió al ser consultado sobre si sus recursos económicos habían evitado que cayera en ese estado.
Después de dejar el fútbol profesional, trabajó casi un año como vendedor en una sucursal de una reconocida cadena de artículos y equipamiento deportivos. La noticia generó comentarios en redes sociales y algunos usuarios especularon con que tenía problemas económicos. Mathieu negó esa versión y explicó que buscaba reconstruir su vida social después de pasar años aislado.
“Empecé a trabajar en Intersport hace dos años. Allí tuve el clic para salir de ese mal momento. Ese trabajo me permitió recuperar el color, reencontrar una vida social y, al final, volver a vivir. Mi mujer también había retomado pequeños trabajos, tranquilamente. Antes estábamos juntos todo el tiempo y se volvía cada vez más complicado. El hecho de que cada uno trabajara por su lado nos hizo bien. También volví a ver a amigos”, relató. Y, ante las versiones de una crisis económica, respondió: “No, ni de cerca. No estoy en la calle. Solo necesitaba recuperar una vida social para salir adelante”.
El ex defensor cuestionó las reacciones que despertó una foto suya con el uniforme del comercio. “No lo entiendo. Es mezquino. La mayoría de esas personas están detrás de su computadora. No conocen ni mi vida ni lo que viví. Solo ven el dinero, nunca el lado humano. Muchos escribieron que estaba arruinado y que no había invertido. Cuando los clientes me encontraban en Intersport, algunos también me preguntaban: ‘¿Por qué estás acá? Estabas en Barcelona, ¡tenés mucho dinero!’. Pero no tenía nada que ver con eso”, señaló.
Según contó, el empleo le permitió recuperar una dinámica parecida a la de un vestuario. Se llevó bien con sus compañeros, y el trato con clientes y amigos contribuyó a que saliera del aislamiento.
Mathieu comenzó una nueva etapa al frente del equipo sub-15 de Aix-en-Provence y, al mismo tiempo, cursa la formación para obtener el diploma de entrenador de fútbol, necesario para dirigir en categorías regionales de Francia. Aspira a trabajar en un centro de formación y compartir su experiencia con jugadores jóvenes. “Si no me hubiera lesionado y hubiera podido terminar mi carrera normalmente, me habría lanzado directamente a entrenar. Apenas recuperé energía después de mi depresión, me lancé”, explicó.
El francés eligió Aix-en-Provence luego de ponerse en contacto con varios clubes de la zona. Allí encontró un entorno que le permitió pensar en su regreso al fútbol desde otro lugar. También dijo que quiere alertar a los jóvenes sobre las exigencias y los aspectos menos visibles del profesionalismo.
“Me gustaría organizar pequeñas conferencias en los centros de formación para proteger a la mayor cantidad posible de jóvenes de esta jungla. Según mi opinión, si eres bueno, no necesitas agentes. Los clubes te llaman directamente. Personalmente, yo sabía que iba a Barcelona antes que todos. Vinieron a buscarme directamente. Para el Sporting fue igual: Jorge Jesus me llamó. Creo que es mejor pagar a un abogado que contratar a un agente. El abogado va a revisar tu contrato, comprobar que todo esté en orden y listo. Es cierto que los agentes tienen una red, pero con experiencia se puede prescindir de ellos. Una vez que demostraste lo que vales, ya no sirven para nada”, expresó.
Además de haber compartido equipo con Lionel Messi en el Barcelona, Mathieu fue consultado sobre quién era mejor para ejecutar tiros libres. El francés contestó entre risas: “Sé que Messi es mucho mejor que yo en ese aspecto. Después, tiré un tiro libre en Barcelona y lo marqué. ¡Tengo un 100% de efectividad! Pero ese día Leo no estaba en el campo. Si no, él habría tirado en mi lugar”.























