Milei viajó para hablar en un desayuno y en una universidad. Permaneció en la capital española desde la tarde del martes 21 hasta la noche del 22 de octubre, y en ese lapso insultó al presidente Pedro Sánchez, llamó a “sacarlo a patadas”, se burló con la frase “patear culos zurdos” y atacó a la prensa argentina y española. Al corresponsal argentino en España le dedicó acusaciones de “corruptos y mentirosos seriales”.
Consultado sobre si participaría en la cumbre, prevista en Madrid para el 4 y el 5 de noviembre, el Presidente respondió: “Estoy evaluando con el canciller si podemos venir o no”.
Durante su estadía en España, la única funcionaria que lo recibió fue Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid.
Díaz Ayuso “le ha pedido que acuda a la XXX Cumbre Iberoamericana”, indicaron desde la oficina de comunicación de la presidenta regional sobre el encuentro, que se realizó sin acceso de la prensa. El equipo de Díaz Ayuso distribuyó fotografías e imágenes sin sonido de la conversación entre el mandatario argentino y la líder del Partido Popular madrileño.
“A mí me interesa que el presidente Milei venga a la Cumbre. Argentina es muy importante”, dijo Andrés Allamand, secretario general Iberoamericano y referente de la organización del evento.
Pese a la falta de respeto de Milei a la investidura presidencial de Pedro Sánchez, que llevó a la Cancillería española a emitir un comunicado en el que consideró “indigno” que un mandatario visite España “con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia”, en el Palacio de la Moncloa no se oponen a que el argentino asista a la cumbre.
Personas familiarizadas con las dinámicas políticas de América Latina consideran que “si (Milei) no viene (a España), se va a interpretar como que se escabulló y que le regala el protagonismo político a Lula, su gran adversario en la región”.
El triunfo del presidente brasileño en la segunda vuelta del domingo y la fuga a Estados Unidos de su rival, Flávio Bolsonaro, serán, sin duda, temas de conversación durante las comidas de los mandatarios que participen en la cumbre. De los 22 convocados, hasta el momento confirmaron su asistencia 14.
“Lula será la estrella de la cumbre”, anticipan en Madrid, donde esperan que el dirigente sindical de 81 años, que acaba de ganar la presidencia de Brasil por cuarta vez, asista al encuentro.
“Lo que ha pasado en Brasil, pasará también en España. La remontada del progresismo global acaba de empezar”, celebró Pedro Sánchez en sus redes sociales tras el triunfo de su amigo Lula. Ambos encabezaron en Barcelona la primera cumbre España-Brasil, en abril de este año. “Estamos en la misma trinchera”, dijeron entonces.
“Brasil seguirá al lado de España en la defensa de la democracia, de la justicia social, del multilateralismo y de la paz. ¡Somos aliados en el progresismo global!”, respondió Lula al mensaje de Sánchez.
Para algunos analistas políticos, que Milei no participe en la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid “le haría un favor al gobierno de Sánchez, que supuestamente va a perder en las próximas elecciones de noviembre”.
A un mes de los comicios, previstos para el 29 de noviembre, numerosas encuestas indican que el Partido Popular y Vox podrían sumar la mayoría necesaria para gobernar.
Personas que coincidieron con Javier Milei en ceremonias de asunción presidencial a las que asistió cuentan que el mandatario argentino no suele conversar con otros jefes de Estado. Dicen que permanece apartado, junto a su comitiva, y que no acostumbra participar de los cócteles ni de las comidas típicas de los cambios de mando. “Sólo interactúa con el rey Felipe VI”, afirman.
El monarca español será el anfitrión de la cumbre de la semana que viene.























