Datos oficiales del INDEC y la Secretaría de Trabajo han sido analizados mensualmente por la UBA y el CONICET, quienes publicaron un informe titulado “Panorama del empleo asalariado formal y de las remuneraciones”. Esta edición corresponde a julio, marcando el decimocuarto mes consecutivo de destrucción de puestos de trabajo registrados.
Los sectores más afectados en julio fueron Comercio, que perdió 3.800 empleos, seguido de la Industria con 2.800 y la Construcción con 2.200. Estos tres sectores representan casi el 50% de los puestos laborales registrados y contribuyen a la mitad del Producto Bruto Interno (PBI) en Argentina.
Desde la llegada de Milei al poder, la Industria ha eliminado más de 90.000 empleos y la Construcción ha despedido a más de 100.000 trabajadores. En cuanto a las trabajadoras de casas particulares, se reporta una disminución de 22.000 puestos. A excepción de Neuquén y Río Negro, todas las provincias muestran un saldo negativo en cuanto al trabajo registrado.
El único sector que ha logrado realizar contrataciones es el agro, que ha sumado menos de 10.000 empleos desde diciembre de 2023. En contraste, otros sectores que se beneficiaron de la política actual, como la minería y el petróleo, han perdido alrededor de 10.000 empleos en el mismo periodo. La intermediación financiera también ha visto una reducción de 8.600 puestos.
El cierre de 32.290 empresas en casi tres años de gobierno libertario se atribuye a la caída en las ventas impulsada por un mercado interno debilitado por salarios bajos, el aumento significativo de costos (como tarifas energéticas) y la competencia desleal por importaciones. Este gobierno ha roto récords en cuanto a la destrucción de empresas en un lapso de 32 meses.
En cuanto al Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM), en septiembre de 2026, la cifra se ubicó en $383.000, constituyendo el nivel más bajo en 22 años. La última vez que se registró un SMVM tan bajo fue en junio de 2003, tras la crisis de la Convertibilidad. A lo largo de estos 32 meses, el SMVM se devaluó en un 41%, aunque esta tendencia ya se había iniciado durante la administración de Mauricio Macri (30%) y continuó con Alberto Fernández (16%).
El Salario Mínimo alcanzó su punto más alto en septiembre de 2011. De haber mantenido ese nivel ajustado por inflación, debería alcalzar actualmente $1.167.000. Un cálculo similar desde noviembre de 2015, previo al gobierno de Macri, indicaría un SMVM de $960.000, y $630.000 si se toma el cierre del mandato del Frente de Todos como referencia.
El Ejecutivo argumenta que “nadie cobra el Salario Mínimo”, sin embargo, este monto sirve de referencia para diversas prestaciones sociales, como asignaciones por desempleo y becas universitarias, así como para salarios del sector municipal. La devaluación del SMVM sigue presionando a la baja el salario base en el resto del mercado laboral.























