El evento comenzó en la Escuela de Ciencias del Mar, donde historiadores del Departamento de Estudios Históricos Navales y del Instituto Browniano ofrecieron una conferencia que abordó el contexto del enfrentamiento. En aquellos días, la defensa de la joven nación estuvo a cargo del almirante Guillermo Brown, quien logró frenar el avance de una flota imperial a pesar de la notable inferioridad de la escuadra nacional.
También participaron recreacionistas históricos que revivieron diversos episodios de la contienda, acercando al público a las vivencias de los protagonistas de aquella gesta.
El Combate Naval de Los Pozos fue resultado de la decisión de la navegación brasileña de atacar directamente el fondeadero porteño con el propósito de aniquilar, en un solo enfrentamiento, a la pequeña escuadra de Brown. La fuerza imperial que avanzó hacia Los Pozos contaba con 31 buques, 266 cañones y cerca de 2.300 hombres, bajo el mando del capitán de navío James Norton. Frente a esta formidable potencia, Brown contaba con una escuadra considerablemente más reducida, pero aprovecharía su conocimiento detallado de los fondos irregulares del Río de la Plata, que resultaban prácticamente inaccesibles para naves de gran calado.
Luego de una introducción histórica, los asistentes se trasladaron al Apostadero Naval Buenos Aires, desde donde embarcaron para navegar hacia una zona cercana al lugar de la acción naval. El despliegue incluyó varios buques, como los multipropósitos ARA “Ciudad de Zárate” y ARA “Ciudad de Rosario”; las lanchas patrulleras ARA “Río Santiago” y ARA “Punta Mogotes”; y las lanchas de instrucción de cadetes ARA “Ciudad de Ensenada” y ARA “Ciudad de Berisso”, además del patrullero ARA “King”.
Entre las autoridades navales presentes se encontraron el Jefe del Estado Mayor General de la Armada, almirante Juan Carlos Romay; el Subjefe, vicealmirante IM Fernando Daniel Terribile; el Secretario General, contraalmirante Jorge Javier Raimondo; el Director de la Escuela Naval Militar, contraalmirante Mariano Hernán García Bonini; y el Comandante del Área Naval Fluvial, contraalmirante Damián Gabriel Orgiazzi. También asistieron representantes ministeriales, legisladores nacionales, alumnos de escuelas, familiares del almirante Brown e invitados especiales ganadores de un sorteo realizado a través de la cuenta oficial de la Armada Argentina en redes sociales.
Una vez en la zona histórica, comenzó la ceremonia central a bordo del patrullero ARA “King”. El acto inició con el Himno Nacional Argentino, seguido por palabras alusivas del presidente del Instituto Browniano, almirante VGM (RE) Daniel Alberto Enrique Martin.
Al referirse a la acción naval, Martin describió la contienda como “una disputa peleada con coraje criollo y valor irlandés”. Asimismo, subrayó el significado estratégico de la jornada: “La jornada del 11 de junio confirmó la imposibilidad de que los grandes buques imperiales pudieran operar abiertamente sobre la escuadra argentina” y llevaran a cabo acciones ofensivas sobre Buenos Aires.
En relación con el vínculo de Brown con la causa nacional, Martin citó al propio prócer: “Mi vida es vuestra y rendirla por el honor de mi país es mi primer deber”. añadió que, en cada acto que se recuerda y conmemora, Brown “nos sigue dando muestra de su valentía y audacia, de su inclaudicable decisión de dar la vida y morir por el pabellón de su patria adoptiva”.
Tras las palabras, personal de la Armada y descendientes del almirante Brown realizaron el izado de una bandera conmemorativa. Posteriormente, el almirante Romay, junto a María Cristina Brown de Racedo, chozna del prócer naval, descubrieron una placa recordatoria por el bicentenario.
El homenaje también incluyó disparos de salva y el sobrevuelo de aeronaves T-34C Turbo Mentor de la Escuela de Aviación Naval y Beechcraft B-200 de la Escuadrilla Aeronaval de Vigilancia Marítima. Para finalizar, la Banda de Música del Estado Mayor General de la Armada interpretó la Marcha de San Patricio, en reconocimiento a las raíces irlandesas del almirante Brown, y la Marcha de la Armada.
Al concluir la ceremonia, el almirante Romay expresó su agradecimiento a los presentes: “Para nosotros, como miembros de la Armada, es un orgullo y un privilegio conmemorar esta parte tan importante de la historia naval”, y añadió que el valor del acto aumenta al compartirlo con la ciudadanía, porque “esta es la Armada de todos los argentinos”. También destacó la relevancia del legado naval en la actualidad: “Sabemos que hoy el desafío que enfrenta nuestro país en el siglo XXI está en nuestros espacios marítimos”, afirmando que la institución se prepara y perfecciona para proteger esos vastos espacios. Recordó que, en los orígenes de la nación, el estuario del Río de la Plata fue el escenario estratégico donde se forjó la historia naval que hoy se conmemora.























