Según datos difundidos por el INDEC, este aumento fue impulsado por un incremento del 2,5% en los productos nacionales y del 3,1% en los importados. En los primeros cinco meses de 2026, el IPIM acumuló un incremento del 14,4%, mientras que la variación interanual se situó en un 34,5%.
A diferencia del mes anterior, en el que el encarecimiento de petróleo y gas había tenido un peso significativo, en mayo las presiones inflacionarias se distribuyeron entre diversos sectores de la producción.
Entre los rubros que más impactaron en el índice general se encontraron las sustancias y productos químicos, que aportaron 0,65 puntos porcentuales; la energía eléctrica, que sumó 0,25; los productos refinados del petróleo, con 0,24; alimentos y bebidas, con 0,22; y petróleo crudo y gas, también con 0,22 puntos.
Al desglosar los componentes del índice, la energía eléctrica mostró el mayor aumento mensual, con un alza del 14,7%. También destacaron las sustancias y productos químicos, que incrementaron en un 7,2%, mientras que los productos importados vieron un aumento del 3,1%.
Por el contrario, los productos primarios reflejaron una variación más moderada, del 1,7%, destacándose una caída del 11,7% en los productos pesqueros que compensó parcialmente los incrementos en los sectores agropecuario y de petróleo y gas.
En el ámbito de las manufacturas, los aumentos fueron más limitados. Alimentos y bebidas crecieron un 1,9%; textiles, un 2,9%; papel y productos de papel, un 2,6%; y maquinaria y equipos, un 1,4%.
A nivel interanual, los mayores incrementos se registraron en petróleo crudo y gas (+72%), productos refinados del petróleo (+64,5%) y productos primarios (+48,8%), lo que pone de manifiesto que los sectores energéticos son los principales responsables de la presión sobre los costos mayoristas.
Con la reciente distensión en Medio Oriente y la subsiguiente disminución del precio internacional del petróleo respecto a los picos alcanzados durante el conflicto, los datos de mayo revelan una moderación en las tensiones del mes anterior. Sin embargo, la evolución de los precios de la energía y de los insumos químicos continuará siendo una variable fundamental para evaluar si la desaceleración de los precios mayoristas se mantendrá en el segundo semestre.























