Los intentos por interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, no solo han provocado tensiones entre oficialismo y oposición, sino que también han generado un debate interno dentro de La Libertad Avanza. El eje de la discusión radica en la cantidad de votos necesarios para avanzar con estos pedidos: mientras Bullrich se adhiere a una interpretación sostenida por el peronismo en el Senado, los diputados libertarios se aferran a antecedentes de la Cámara baja, que está bajo la presidencia de Martín Menem.
En la reunión de presidentes de bloque convocada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, se decidió aplazar hasta el 25 de junio la sesión que buscaba validar la interpelación a Adorni, otorgando así un respiro al funcionario, a la vez que se programó para el 2 de julio el tratamiento de los proyectos, fecha en la que el propio Adorni presentará su informe de gestión ante el Congreso.
Según lo que se detalla en el acta firmada por los senadores y compartida con la prensa por Bullrich, el primer tema a discutir será el debate sobre las mociones de interpelación al jefe de Gabinete, de acuerdo con el artículo 101 de la Constitución Nacional y el artículo 214 del Reglamento del Senado.
Durante esa sesión, Bullrich aceptó los argumentos del bloque Justicialista que dirige José Mayans y concordó en que la aprobación de una interpelación, incluso con una moción de censura, requiere simplemente la mayoría absoluta de los miembros de la Cámara, lo que se traduce en 37 votos a favor en el Senado.
Los defensores de esta interpretación argumentan que el artículo 101 de la Constitución, que menciona la figura de la “moción de censura”, es aplicable por sí mismo. Por lo tanto, alegan que no es necesario que pase previamente por comisiones ni que se logre una mayoría agravada para iniciar su tratamiento, y que puede votarse de inmediato en el recinto con la mayoría absoluta que se exige.
Sin embargo, esta interpretación ha causado malestar en la Cámara de Diputados y en ciertos sectores del oficialismo, que han presionado a Bullrich para que cambie lo acordado en Labor Parlamentaria. Por esta razón, la senadora convocará a otra reunión, a pesar de la negativa de Mayans, aunque con el apoyo de los bloques dialoguistas, la UCR, el PRO y algunas fuerzas provinciales. Así, se propone enviar los proyectos a la Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el libertario Agustín Coto, para su debate antes de ser llevados al recinto.
Desde La Libertad Avanza estiman que este procedimiento podría retrasar la discusión hasta la segunda quincena de julio, permitiendo ganar tiempo para el funcionario en cuestión.
Por otro lado, la oposición en la Cámara baja ha convocado a una sesión especial para este martes a las 14, con el fin de tratar los proyectos de interpelación a Adorni. Sin embargo, la resolución adoptada en el Senado ha abierto un nuevo debate sobre la posibilidad de aprobar estos pedidos directamente en el recinto, sin pasar primero por las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Peticiones, Poderes y Reglamento, que están bajo la presidencia de los libertarios Nicolás Mayoraz y Giselle Castelnuovo.
El pedido de sesión ha sido impulsado por Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, algunos miembros de Provincias Unidas y los monobloques de Marcela Pagano y Natalia de la Sota.
Los bloques dialoguistas aún no han acordado una postura unificada. Este lunes, el PRO llevará a cabo una reunión encabezada por Cristian Ritondo, mientras que el sector radical alineado con Pamela Verasay optará por no asistir a la sesión del martes y tampoco respaldará la convocatoria oficialista del miércoles, que busca debatir proyectos de gestión.
Un legislador radical del interior resumió: “No somos destituyentes y por eso no apoyamos a la oposición dura, pero tampoco funcionamos como respaldo al Gobierno que decide sobre la situación de Adorni”.
El diputado de la Coalición Cívica, Maximiliano Ferraro, mencionó la interpretación adoptada en el Senado y afirmó que “debemos abrir el recinto, reunir a 129 diputados y votar su interpelación con moción de censura y así obligar a Adorni a venir al recinto a dar aclaraciones sobre su patrimonio, que hasta el momento no ha justificado ante millones de argentinos. No es necesario pasar por comisiones ni dictámenes, solo hay que reunir el quórum y votar la interpelación”.
Desde el oficialismo, Nicolás Mayoraz rebatió esta perspectiva y recordó que el artículo 101 de la Constitución “estipula la mayoría necesaria para aprobar una interpelación o una moción de censura al jefe de Gabinete. Sin embargo, no suprime los requisitos que establece el Reglamento de la HCDN para tratar un tema en el recinto”.
Mayoraz también citó antiguos precedentes de 2025, cuando la Cámara de Diputados discutió sobre las interpelaciones al entonces jefe de Gabinete, Guillermo Francos, así como a los ministros Luis Caputo y Karina Milei. “Para habilitar las interpelaciones se requerían dos tercios de los votos, y al no lograrse, solo se procedió al emplazamiento de las comisiones para dictaminar. El tema es claro y la interpretación de la doctrina no deja lugar a dudas, ya que los asuntos sin dictamen deben ser habilitados mediante una votación, que requiere dos tercios según el Reglamento”, argumentó.
El legislador libertario continuó con severidad al responder a Ferraro: “Afirmar que ‘no se necesitan comisiones ni dictámenes, solo hay que reunir el quórum y votar la interpelación’ es atribuirle a la Constitución algo que no dice. El diputado confunde la habilitación del tratamiento con la votación de la interpelación en sí misma. O ha perdido la memoria o la cordura”.
Finalmente, la diputada cordobesa Natalia de la Sota se comprometió a estar presente en el Congreso este martes para impulsar la remoción de Adorni, instando a los legisladores de Córdoba alineados con el gobernador Martín Llaryora a que respalden el pedido de sesión especial. “El asunto es lo suficientemente grave como para que algunos reconsideren su posición o pretendan hacerse los desentendidos. La sociedad merece transparencia y coherencia”, concluyó.























