Durante la subasta realizada este miércoles, la Secretaría de Finanzas adjudicó un total de $6,12 billones, ante ofertas que superaron los $7,40 billones. Esta alta demanda permitió cubrir holgadamente los vencimientos previstos para la jornada y asegurar el pago total en moneda local. “Esto significa un rollover de 120,42% sobre los vencimientos del día de la fecha”, señaló el comunicado oficial.
Entre los instrumentos adjudicados, destacó el bono AO28, denominado en dólares, que le permitió al gobierno obtener USD 200 millones con una tasa interna de retorno anual (TIREA) del 8,63 por ciento. Este boleto es parte de la estrategia del Gobierno para afrontar los pagos a bonistas el mes próximo. Hasta el momento, se han emitido USD 1.534 millones, quedando por colocar USD 466 millones para alcanzar el límite establecido.
El resto de la licitación se enfocó en títulos ajustados por CER y TAMAR, así como en bonos dólar linked, todos con diferentes plazos y rendimientos.
En el segmento de bonos ajustados por CER y TAMAR, se adjudicaron $1,45 billones en el TXMD8 (con vencimiento en diciembre de 2028), $0,83 billones en el TXMD9 (diciembre de 2029) y $2,11 billones, que representan más del 30% de lo licitado, en el TXMJ0 (junio de 2030), con tasas que oscilaron entre 4,76% y 9,30% TIREA, según el índice de ajuste.
En cuanto a los bonos dólar linked, se colocaron $1,62 billones en el D31G6 con vencimiento en agosto de 2026 y una tasa de 5,49% TIREA, y $0,12 billones en el TZVD8, con vencimiento en diciembre de 2028 y una tasa de 8,34% TIREA.
“La extensión de la vida promedio de la cartera en la licitación fue de 2,71 años, en la conversión de títulos de 3,29 años y el total del promedio ponderado de la cartera fue de casi 3 años”, remarcó Felipe Núñez, director del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y asesor del ministro de Economía, Luis Caputo.
Por otro lado, el analista de Buenos Aires Valores, Martín de la Fuente, consideró que la subasta fue una “buena licitación” para el Tesoro. “El menú de por sí era agresivo, considerando que incluía 5 aperturas, siendo el título más corto (excluyendo el D31G6) el TXMD8 (2,5 años de duration), lo que forzó al mercado a extender duración”.
“Esto se reflejó en el plazo promedio de emisión, que marcó un aumento significativo de 553 días respecto a la licitación anterior, finalizando en 938 días, lo que implica 2,57 años de duración en total del menú”, comentó sobre la extensión de los plazos de vencimiento.
A su vez, de la Fuente advirtió que aunque en esta subasta vencían alrededor de $5,3 billones, en la próxima, prevista para fines de junio, el Ministerio de Economía deberá hacer frente a compromisos por 23,5 billones de pesos. Esta elevada cifra impulsó al equipo económico a proponer un canje de TZX26 y TTJ26, dos instrumentos que representan casi el 60% de los vencimientos a fin de mes, con el fin de aliviar la carga financiera.
Finalmente, el economista de la consultora Econviews, Alejandro Giacoia, coincidió en que “en la licitación de hoy el Tesoro colocó deuda a un plazo promedio ponderado de 938 días”, evidenciando “el plazo más largo para licitaciones en pesos desde febrero de 2024.























