Cannavo tocó primero el balón, pero en su afán de disputarlo, Costa llegó tarde y pisó imprudentemente al defensor dentro del área. Desde su posición, Ramírez no pudo percibir claramente el contacto, por lo que dejó seguir el juego. No obstante, el VAR analizó la jugada a través de diferentes cámaras y ángulos, detectando una posible infracción que había pasado por alto. Finalmente, invitó correctamente al árbitro a revisar la acción en el campo.
Tras comprobar que el jugador de Boca había cometido una imprudencia, Ramírez cambió su decisión inicial y sancionó correctamente el penal a favor de Racing.
En un primer momento, Matko Miljevich se preparó para ejecutar la falta, pero Rojo, con otros planes en mente, se le acercó. Tras una breve conversación, el balón quedó en manos del zaguero, de 36 años, quien tiene un historial con Boca lleno de momentos intensos. Varios futbolistas del equipo visitante intentaron distraerlo, incluido el arquero Álvaro Montero.
A pesar de los intentos de desconcentrarlo, Rojo mantuvo el enfoque. El defensor se quejó, además, de que el punto del penal había sido afectado por pisotones. Finalmente, ajustó su remate y consiguió abrir el pie, colocando el balón junto al palo derecho del portero, quien se arrojó al lado contrario. Rojo celebró su gol con gran efusividad, corriendo con los brazos abiertos antes de ser abrazado por sus compañeros.
Desde el palco del Cilindro, el gol de Rojo no pasó desapercibido: Rodrigo de Paul, campeón del mundo con Argentina y formación en la cantera albiceleste, disfrutó del clásico en compañía de su pareja, la cantante Tini Stoessel, mientras su hijo lo acompañaba. El volante del Inter Miami festejó con emoción la anotación.





















