Este indicador se acerca al 60%, pero aún hay un 40,9% de la capacidad que sigue inactiva. Este crecimiento general se debe principalmente a algunos sectores relacionados con la producción de acero, alimentos y refinación de petróleo.
Comparado con mayo, en el que la utilización había caído al 58,3%, el avance es significativo. La mejora se produjo paralelamente a un crecimiento del 0,9% de la industria respecto a mayo y del 2% en relación a junio de 2025. Aunque estos números representan uno de los rendimientos más destacados de los últimos doce meses, en el primer semestre el sector presenta una reducción del 2,2% en comparación con el mismo periodo de 2025, lo que lleva a los analistas a señalar una tendencia de estancamiento más que un rebote sostenido.
El sector que registró el mejor desempeño en junio fue la refinación de petróleo, con una utilización de 86,7%, seguido por la industria metálica básica con un 68,7%; productos y sustancias químicas, con 67%; papel y cartón, con 66,2%; y alimentos y bebidas, con 64,4%.
Al profundizar en los sectores, se observa que la industria automotriz solo utilizó el 45,5% de su capacidad instalada, mientras que la metalmecánica, excluyendo automóviles, alcanzó el 41,5%.
Por otra parte, la producción de productos de caucho y plástico alcanzó el nivel más bajo de utilización, con un 41%. Otros sectores que quedaron por debajo del promedio incluyen productos del tabaco (46,3%), textiles (46,6%), minerales no metálicos (51,8%) y edición e impresión (53,5%).
En algunos de estos casos, la situación se deterioró en comparación con el año pasado. Por ejemplo, la industria automotriz, que utilizó apenas el 45,5% de su capacidad instalada, frente al 52% del año anterior, experimentó una caída de 6,5 puntos porcentuales.
La metalmecánica también mostró un retroceso del 45,9% al 41,5%, en relación con los menores niveles de producción de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico. La fabricación de maquinaria agropecuaria disminuyó un 27,9% interanual y la de aparatos de uso doméstico un 22,9%, según el Índice de Producción Industrial (IPI).
Entre los sectores que contribuyeron al indicador general, la industria siderúrgica se destacó. Las industrias metálicas básicas utilizaron el 68,7% de su capacidad instalada, por encima del 64,3% de junio del año anterior. Según la Cámara Argentina del Acero, la producción de acero crudo aumentó un 8,2% interanual en el mes analizado.
La refinación de petróleo alcanzó una utilización de la capacidad instalada del 86,7%, superior a la del mismo mes del año anterior (83,2%), gracias a un mayor procesado de petróleo crudo. También hubo una mejora en la utilización en alimentos y bebidas, que subió del 62,7% al 64,4%. Según la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, este aumento se debió a un crecimiento del 3,1% interanual en la producción de aceites y subproductos de soja, así como un incremento del 15,6% en la producción de girasol.






















