Di Carlo manifestó con firmeza: “A River lo han perjudicado. Todos lo ven, hay manoseo de todo tipo y color hacia todos los equipos, estamos esperando que encuentren un límite en términos de la vergüenza”. Además, señaló que esta problemática no es reciente, recordando que “no por nada en este club se inventó la frase de la guardia alta”.
El presidente también hizo hincapié en la necesidad de que el equipo se concentre en mejorar su rendimiento: “Primero tenemos que corregir el fútbol de River, eso es lo primero que tenemos que ser”. Sin embargo, reiteró que las decisiones de los árbitros no solo afectan a River, sino a varios otros clubes: “Es un problema que va más allá de River y perjudica a muchos otros. Esta situación existe desde hace tiempo”.
El equipo se encuentra en una fase delicada, con seis derrotas consecutivas desde la final del Apertura ante Belgrano, y aún no ha logrado sumar puntos ni marcar goles en el Torneo Clausura.
La polémica creció en el último partido, cuando Nicolás Otamendi solicitó un penal que no fue sancionado a favor de Ángel Correa.























