Milei reiteró sus cuestionamientos hacia el presidente brasileño, argumentando que sus comentarios se basan en hechos que considera comprobables. En ese sentido, volvió a calificar a Lula como “ladrón”, “corrupto” y “presidiario”, asegurando que sus declaraciones no constituyen un agravio, sino una descripción que refleja su interpretación de los antecedentes judiciales del líder del Partido de los Trabajadores.
Estas afirmaciones fueron realizadas en una entrevista con LN+, donde el Presidente declaró: “Es ladrón, es un corrupto. Fue condenado. Estuvo preso, con lo cual es cierto lo de presidiario. Lo liberaron por una falla administrativa, no por ser inocente”. Milei subrayó que utilizó los mismos términos durante su reciente visita a Brasil, donde participó del lanzamiento de la campaña presidencial del dirigente de ultraderecha Flavio Bolsonaro.
Las declaraciones del Presidente surgen en un contexto de deterioro de las relaciones diplomáticas entre Argentina y Brasil. Según mencionó, sus críticas han surgido de manera espontánea y forman parte de su defensa de “las ideas de la libertad”, sosteniendo que varios referentes de la izquierda latinoamericana han descalificado su figura sin que él haya recibido el mismo tipo de reproches.
En este marco, Milei citó a distintos líderes con los que mantiene diferencias ideológicas, como el presidente de Colombia, Gustavo Petro; el exmandatario de Bolivia, Evo Morales; el expresidente de Ecuador, Rafael Correa; y el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, todos etiquetados como aquellos que lo han insultado repetidamente.
Estas nuevas declaraciones se producen luego de varios enfrentamientos entre Buenos Aires y Brasilia, que han acentuado el deterioro de la relación política entre ambos gobiernos.
En otro segmento de la entrevista, Milei también lanzó severas críticas hacia el gobernador bonaerense Axel Kicillof, a quien responsabilizó por la situación económica de la provincia de Buenos Aires. El Presidente apuntó que el estancamiento del distrito se debe a razones ideológicas, responsabilizando directamente a Kicillof, a quien calificó como “comunista” y sostuvo que ese modelo político “destruye todo aquello que administra”.
Con respecto a Cristina Fernández de Kirchner, el Presidente intentó restar importancia a cualquier especulación política que la involucre, asegurando que las acciones judiciales que emprenda “le importan un rábano” y reafirmando que su prioridad es cumplir con los objetivos establecidos al asumir la Presidencia.
Hacia el final de la entrevista, Milei defendió el rumbo económico y político de su gobierno, asegurando haber cumplido las principales promesas de campaña. Además, aseguró que continuará promoviendo nuevas reformas y reiteró su distinción respecto a las administraciones anteriores, a las cuales culpó por lo que calificó como un “modelo de decadencia”. Con este mensaje, Milei reafirmó que seguirá avanzando en su estrategia, independientemente del clima de confrontación política, tanto en el ámbito interno como en el internacional.























