Las provincias enfrentan una situación de estrés financiero, habiendo acumulado una pérdida de $2 billones en transferencias directas e indirectas durante el primer semestre del año. La caída en la recaudación nacional ha tenido un efecto adverso en las cuentas, incluyendo a las que se consideran más favorables, las cuales cerraron la primera parte del año en cifras positivas, pero experimentaron en junio un déficit primario de $696.843 millones y un déficit financiero de $1.024.891 millones, que incluye $328.049 millones en pagos de intereses.
Cuando la Casa Rosada decidió avanzar decididamente con el proyecto para la reelección del presidente Javier Milei, Santilli planteó en la mesa política que las conversaciones con los gobernadores debían ir acompañadas de la asignación de fondos. Por esta razón, a mediados de abril, Caputo autorizó por primera vez adelantos financieros para 12 provincias. Estos préstamos, denominados “a demanda”, pueden alcanzar hasta $400.000 millones a una tasa del 15% real anual, con un plazo de cancelación establecido dentro del año fiscal. Las cuotas se abonan a través de la coparticipación, y en el actual contexto económico, representan un soporte vital para las provincias.
Entre las primeras provincias beneficiadas se encuentran Entre Ríos (con un plazo de devolución hasta diciembre de 2025), Catamarca, Chaco, Chubut, Corrientes, La Rioja, Mendoza, Misiones, Río Negro, Salta, Santa Cruz, Tierra del Fuego y Tucumán en abril. En mayo, se sumaron Santa Fe y Jujuy, y en el mes actual, se ha otorgado asistencia a Córdoba.
Estos adelantos funcionan como un reemplazo de los fondos de coparticipación, que, por ejemplo, Chaco había utilizado de forma intensa. Una distinción importante es que mientras los adelantos son a largo plazo, los fondos de coparticipación deben ser cancelados al mes siguiente de su recepción.
La salida de Manuel Adorni del gobierno marcó una nueva etapa en las negociaciones de la Casa Rosada. Durante varios meses, y con Santilli como nuevo ministro del Interior, la situación del exjefe de Gabinete había sido un tema persistente en todas las conversaciones, y desde el propio oficialismo admitían que era “muy complejo” salir de ese laberinto.
En este clima de incertidumbre, se complicó aún más la situación con la implementación de la decisión administrativa 20/2026, que recortó programas que impactan directamente sobre las finanzas subnacionales. Solo en el área de “Relaciones con las Provincias y Desarrollo Regional” del Ministerio del Interior, la contracción fue de $320.711 millones. Este ajuste afecta principalmente a la “Asistencia financiera y ATN”, que se vincula con el Fondo de Aportes del Tesoro Nacional que está contemplado en la ley de coparticipación.
Este mes, tras un paréntesis de dos años, regresaron los ATN (Aportes del Tesoro Nacional). Hasta ahora, seis provincias han recibido $5.000 millones cada una: Catamarca, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, Misiones y Santa Fe. En el período de enero a julio, el gobierno nacional distribuyó $151.000 millones en ATN, lo que representa un aumento de casi el 50% en comparación al mismo período del año anterior. El gobernador de Misiones, Hugo Passalaqua, lidera la lista de beneficiarios, recibiendo $20.000 millones.
Otras transferencias que se multiplicaron casi por diez en comparación con el mismo período del año anterior son aquellas destinadas a las cajas previsionales provinciales no transferidas. El gobierno ha logrado nuevos acuerdos con los gobernadores, y actualmente están recibiendo recursos las provincias de Córdoba, Corrientes, Entre Ríos, La Pampa, Misiones, Santa Fe, Chaco, Chubut y Neuquén.
En contraste con el año pasado, donde solo cuatro distritos contaban con acuerdos cerrados, este incremento en los recursos es un alivio, incluso si lo que reciben está muy por debajo de lo que realmente necesitan, ya que los cálculos de déficit aún no han sido finalizados. Este capital actúa como un desahogo urgente en las finanzas provinciales.
Durante esta etapa también se reactivaron los giros bajo el Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas (REOR), un mecanismo creado por el gobierno para compensar y cancelar deudas cruzadas entre el Estado Nacional y las provincias.
A través de transferencias no automáticas, se reporta que Misiones ha recibido este año $12.000 millones y Tucumán $2.838 millones. En contraparte, mediante giros automáticos, el Tesoro Nacional desembolsó $115.663 millones a Salta ($46.000 millones), Catamarca ($20.000 millones), Tucumán ($31.162 millones), Misiones ($3.501 millones) y Córdoba ($15.000 millones).
A pesar de la intención del gobierno de lograr un pacto de gobernabilidad con una buena porción de gobernadores, muchos programas presupuestarios que afectan a las provincias continúan con severos recortes. En este contexto, los giros presupuestarios han disminuido, mientras que se hace evidente la prevalencia de una distribución arbitraria de recursos.























