La referencia establecida en el presupuesto determina que, para que la inflación acumulada llegue al 29% en diciembre, el promedio mensual debe ser de 1,6% durante los cuatro meses restantes del año: septiembre, octubre, noviembre y diciembre.
En agosto, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se situó en 1,7%, un dato considerado positivo por el Gobierno, ya que es el más bajo registrado en 14 meses y el menor desde 2017 para ese mes. Desde ese momento, los ojos se han centrado en la evolución de septiembre y la posibilidad de continuar con la tendencia de desaceleración. No obstante, las mediciones privadas de la tercera semana de septiembre mostraron incrementos en alimentos y bebidas, lo que afectó las previsiones del índice general.
Según los datos de Analytica, en la tercera semana de septiembre se observó una variación semanal de 0,7% en alimentos y bebidas. En el promedio de las últimas cuatro semanas, el aumento en esa categoría alcanzó el 2,7%, lo que sugiere que el IPC de septiembre podría situarse en un 2%, considerablemente por encima del 1,6% que el Gobierno necesita para cumplir con la meta del 29% anual.
El análisis de Analytica también reflejó disparidades entre los diferentes grupos de alimentos y bebidas. Las verduras lideraron los aumentos en el promedio de las últimas cuatro semanas con una variación del 12,6%. Las frutas ocuparon el segundo lugar con un incremento del 4,3%. En contraposición, las carnes y derivados sólo avanzaron un 0,9%, al igual que los aceites, grasas y mantecas, que aumentaron un 0,6%.
Por su parte, la consultora LCG reportó también incrementos en alimentos y bebidas durante la tercera semana de septiembre. Su relevamiento identificó una suba del 0,6% en ese período y destacó que esa división había registrado aumentos por segunda semana consecutiva. En las últimas cuatro semanas, LCG calculó que la inflación en alimentos fue del 1,8%, lo que representa un aprecio de 0,3 puntos porcentuales respecto a la medición anterior.
El informe de LCG especificó que las carnes fueron responsables de la mitad del aumento semanal en alimentos y bebidas, con una suba del 1,1% en esa comparación. Las verduras incrementaron 2,3% en esa medición, mientras que las bebidas y los panificados aumentaron un 0,8% y 0,7%, respectivamente, contribuyendo así al incremento general mencionado.
Las bebidas, además, tuvieron una fuerte incidencia en el promedio de las últimas cuatro semanas, representando el 70% de la inflación promedio en alimentos durante ese período, con un alza mensual del 9,3%.
En la misma línea, EconViews registró una inflación en alimentos de 1,1% durante la tercera semana. Alejandro Giacoia, economista de la consultora, comentó que “la suba se explica principalmente por el componente de carnes y derivados, donde se registraron los aumentos más fuertes”. Ante este escenario, proyectaron que el índice general del mes podría ubicarse en 1,8%, lo que significaría una aceleración respecto al 1,7% de agosto.
Las tendencias observadas por EconViews coincidieron con las detectadas por Analytica y LCG en el rubro de alimentos y bebidas. Ambas consultoras identificaron aumentos en la tercera semana de septiembre, posicionando esta categoría como un elemento clave de presión sobre el IPC.
Los datos recolectados por las consultoras privadas contrastan con las previsiones del secretario de Finanzas, Federico Furiase, quien expresó una perspectiva más optimista. Según él, la inflación podría bajar por debajo del rango de 1% y 1,5% mensual en los próximos meses o en 2027, basándose en la cifra de agosto, que fue del 1,7%.
Furiase enfatizó que el indicador ya ha superado el nivel del 2% mensual, situándose entre 1,5% y 2%. “Soy bastante más optimista; el año próximo y en los próximos meses podemos romper el piso”, mencionó en una entrevista reciente.
Sin embargo, las proyecciones del equipo económico no coinciden con las estimaciones privadas. El último Relevamiento de Expectativas de Mercado, elaborado por el Banco Central, indicó que la mediana de las respuestas apunta a una inflación del 1,8% en septiembre, manteniéndose cercana a esa cifra hasta febrero de 2027. Solo en noviembre se prevé el ansiado 1,6% necesario para alcanzar el 29% anual.























