El mecanismo tiene como finalidad facilitar la financiación de proyectos específicos, enfocándose particularmente en la participación de empresas y proveedores estadounidenses a través del EXIM Bank. Este acuerdo se complementa con un anuncio adicional relacionado con el proyecto de gas natural licuado Argentina LNG, que es impulsado por YPF en colaboración con socios internacionales. En este contexto, el EXIM Bank ha presentado una carta de términos preliminares por hasta 6.000 millones de dólares, que será gestionada de manera separada del marco de 7.000 millones, aunque ambos son parte de la estrategia que Argentina busca desarrollar en su relación con Washington.
El Corredor Andes-Atlántico está diseñado para articular obras que conecten las regiones productivas del país con los mercados internacionales. Este esquema incluye un amplio rango de proyectos, desde iniciativas vinculadas a Vaca Muerta y la minería de litio y cobre, hasta mejoras en ferrocarriles de carga, infraestructura eléctrica, puertos, telecomunicaciones y conectividad. Algunas de estas iniciativas ya están en estado de ejecución o en proceso de concesión, mientras que otras aún deben avanzar en términos de licitaciones, contratos y decisiones de inversión.
Sin embargo, el anuncio también tiene una dimensión geopolítica considerable. Washington busca presentar el corredor como un componente de una estrategia renovada para fortalecer las cadenas de suministro en el hemisferio occidental, especialmente en sectores que se consideran estratégicos, como la energía y los minerales críticos. La Casa Blanca ha estado promoviendo una mayor integración económica con países aliados de la región, en un contexto cada vez más competitivo para acceder a recursos y a cadenas de abastecimiento a nivel global.
Para el Gobierno de Javier Milei, esta iniciativa representa un avance significativo en el acercamiento hacia la administración de Donald Trump y en la búsqueda de financiamiento externo que permita ampliar la capacidad exportadora argentina. Desde la perspectiva de Estados Unidos, la participación de sus empresas y bancos en estos proyectos no solo refuerza su presencia económica en la región, sino que también actúa como una herramienta para mejorar las relaciones bilaterales.
“Estamos muy emocionados aquí en este momento, celebrando la relación entre Argentina y los Estados Unidos. Estamos iniciando una nueva era de prosperidad y estabilidad en las Américas, especialmente en Latinoamérica. Esta oportunidad se debe al nuevo liderazgo que se ha establecido en la región. El presidente Javier Milei y el presidente Trump están priorizando conversaciones sobre proyectos de calidad y estamos muy emocionados con las iniciativas en Argentina. Esto es solo el principio, hay mucho más por hacer”, expresó Juan Pablo Segura, enfatizando el optimismo del gobierno estadounidense.
Quirno, por su parte, destacó que el acuerdo marcaba un paso crucial hacia una relación más profunda entre Argentina y Estados Unidos. “Este es un paso muy importante el que estamos dando hoy en la profundización de la relación entre Argentina y Estados Unidos. Como mencionamos anteriormente, hemos recorrido un camino muy intenso en estos casi dos años de interacción entre nuestros gobiernos, lo cual ha permitido lograr acuerdos significativos que hoy se concretan en los anuncios que estamos haciendo”, afirmó el canciller.
Al abordar la lógica detrás del acuerdo, Quirno respondió afirmando que el planteo se alinea con la intención de asegurar que las cadenas de suministro funcionen de manera eficiente, en un contexto donde es fundamental establecer relaciones sólidas con países amigos. “La lógica del planteo es que hoy estamos viviendo un mundo donde debemos resolver numerosos conflictos preexistentes que impactan en las cadenas de suministro y el valor. Esto no era una cuestión de alta relevancia en los últimos 30 años, pero los cambios actuales exigen que se adopte una perspectiva estratégica y política sobre con quiénes nos aliamos para asegurar el uso de los recursos del futuro en el hemisferio”, explicó.
Segura agregó que actualmente estamos en una era donde la acción se combina con la comunicación. “A diferencia de épocas anteriores donde la diplomacia se caracterizaba por hablar mucho y accionar poco, bajo el liderazgo del presidente Trump y el presidente Milei estamos dando pasos significativos. Estos pasos, aunque iniciales, son muy relevantes, centrándonos en el hemisferio occidental. El presidente y el secretario Rubio han mencionado en múltiples ocasiones que el hemisferio occidental había sido descuidado en el pasado, y ahora estamos concentrándonos en esta conversación, en los foros como el Escudo de las Américas, observando quién está alineado con los Estados Unidos. Hay beneficios claros en esta asociación, así como un enfoque en la calidad de los proyectos. No hay trampa en las deudas ni condiciones ocultas que generen crisis en el futuro. El éxito se traduce en resultados al trabajar con los Estados Unidos. Conozco bien Argentina, dado que tengo padres argentinos, y recuerdo la inflación del 300%. Este es un proceso, pero ahora se está mostrando una tendencia a la baja. Observamos signos de crecimiento económico”, enfatizó Segura.
Al consultar sobre los plazos y procedimientos respecto a los 7.000 millones de dólares, así como la situación de las empresas con concesiones, Quirno explicó que el EXIM Bank está destinado a financiar proveedores estadounidenses que participen en los proyectos desarrollados en Argentina. “No se trata de que Argentina necesite financiamiento en general. Lo que Argentina requiere son las condiciones necesarias para que el apoyo del EXIM Bank se materialice, ya que en el pasado, debido a situaciones macroeconómicas, las entidades se mostraban reticentes a invertir. Hay concursos en marcha, y las inversiones de infraestructura son parte de esta dinámica”, manifestó.
Cuando se le inquirió si los 6.000 millones de dólares no están incluidos en los 7.000 millones, Quirno reafirmó que efectivamente no, subrayando que esto corresponde a un primer paso esencial. “Como se ha dicho previamente, pasar de cero a uno es lo más complicado. Este es un primer paso gigantesco, que abre las puertas a que muchas cosas sigan progresando positivamente. Mientras las cosas avancen bien, se generará credibilidad y el interés de más empresas estadounidenses en invertir. En este sentido, el EXIM Bank continuará apoyando proyectos en Argentina. No debemos verlo como un cierre, sino como parte de una dinámica más amplia”, puntualizó el canciller.
Respecto al avance del Acuerdo de Reconocimiento de Tratados Internacionales (ARTI) en el Congreso, Quirno insistió en que Argentina está firmemente comprometida con este tema y anticipó un calendario ambicioso de reformas. “Estamos cerca de finalizar el PCT, que está de algún modo incluido dentro del ARTI. Este ha sido un tema de negociaciones durante los últimos 28 años y esperamos enviar el ARTI al Congreso próximamente. Debemos considerar que, si bien la situación actual en el Congreso es mucho más favorable que en el pasado, aún debemos seguir negociando. Somos optimistas porque desde la nueva composición del Congreso, varios acuerdos comerciales se han aprobado rápidamente. Por ejemplo, el acuerdo Mercosur-Singapur fue aprobado con unanimidad en el Senado la semana pasada. Por lo tanto, mantenemos un enfoque positivo sobre cómo avanzar con el ARTI”, confidenció Quirno.
Finalmente, cuando se le preguntó sobre el acuerdo con Estados Unidos y las revisiones arancelarias, el canciller aseguró que el texto del acuerdo está cerrado y que no existen revisiones arancelarias pendientes. Sin embargo, aclaró que su envío está condicionado al contexto político para evitar especulaciones. “No vamos a jugar políticamente con el acuerdo”, afirmó.























