En el caso de las familias, la morosidad bajó de 12,8% en mayo, el registro más elevado en dos décadas, a 12,7% en junio, mientras que las empresas mantuvieron un nivel estable de 3,5%. Los analistas subrayan que, aunque se trata de una caída mínima, es una “muy buena noticia” luego de un año y medio de deterioro continuo.
El informe se basa en datos mensuales procesados a partir de la Central de Deudores del Banco Central (Cendeu), anticipando cifras que el propio BCRA publica con un retraso de dos meses en su Informe de Bancos.
Los expertos atribuyen la desaceleración del crecimiento de la morosidad a dos factores principales. En primer lugar, el aumento en la mora de las familias se produjo a un ritmo más lento en comparación con meses previos, mientras que el total de créditos creció en términos reales, lo que redujo la proporción de la deuda problemática respecto al total.
En segundo lugar, las entidades financieras lograron refinanciar un récord de créditos: el 3,4% del total otorgado a familias y el 0,7% del que se entregó a empresas. Al refinanciar, estas deudas quedan excluidas del cómputo de mora, lo que también ayudó a frenar el avance del indicador.
A pesar de este alivio temporal, los economistas de 1816 advirtieron que la mejora podría no ser duradera, argumentando tres razones. En primer lugar, la irregularidad continuó en aumento en 18 de las 30 entidades financieras más importantes. Además, la mora en los créditos de entidades no financieras a familias alcanzó el 33%, lo que indica que el deterioro se está concentrando en el financiamiento sin garantía, orientado al consumo de los hogares de menores ingresos. Por último, aunque la tasa nominal de préstamos mostró mejora en junio y julio, su crecimiento en términos reales sigue siendo apenas marginal.
El informe también ofrece un panorama comparativo, ubicando a Argentina como el duodécimo país con mayor morosidad entre 98 naciones con un PBI superior a US$20.000 millones. Se destaca que los otros 11 países que superan a Argentina en este aspecto no cuentan con economías de tamaño similar.























