Según el informe policial, el hecho se produjo el 1° de agosto por la noche, cuando la banda sustrajo un Toyota Etios rojo, el cual fue utilizado minutos después para robar un Toyota Corolla blanco. Este último vehículo contaba con una cámara en el frente que grabó todos los movimientos de los delincuentes, facilitando su identificación.
El informe resalta que ambos vehículos fueron avistados junto a un tercer rodado, un Fiat Cronos, en el cruce de las calles San Matías y Santa Cruz, en Rafael Castillo. Al notar la presencia policial, los ocupantes comenzaron a huir, disparando contra los agentes. Tras implementar un operativo cerrojo, se logró detener el auto Etios y se aprehendió a Enzo Ezequiel González, uno de los sospechosos.
En cuanto a los otros dos vehículos, estos se perdieron de vista, pero se realizó un rastrillaje en la zona que permitió localizar el Fiat Cronos, donde se detuvo a dos mujeres: Dana Yael Andrada y Analía del Carmen Roldán.
Se confirmó que el personal policial que participó en la persecución no sufrió lesiones. Los detenidos, así como los elementos incautados, fueron trasladados a la Comisaría de Rafael Castillo. La causa está ahora en manos de la UFI Nº13 del Departamento Judicial de La Matanza, bajo la dirección del fiscal José Luis Maroto.
En un momento tenso durante la huida, el ladrón del auto robado pidió a su cómplice que asegurara la puerta, advirtiendo sobre un arma que había dejado: “Guarda que dejé la pistola por acá, guarda que está cargada”. La situación se tornó crítica cuando el propietario del vehículo sustraído recordó que contaba con un dispositivo cortacorriente capaz de inhabilitar el auto, lo que lo llevó a contactarse con la empresa para activar el salvataje, ocasionando nerviosismo entre los ladrones, quienes intentaron comunicarse con el resto de la banda.























