Luz Ledesma compartió su experiencia particular en un video, enfatizando que “Si hubiera ido, estaría desaparecida”. Su narración adquirió mayor importancia después de confirmarse el crimen de Mailén.
En su exposición, Luz relató cómo estuvo a pocos minutos de caer en la misma trampa que le costó la vida a Mailén. Recibió una propuesta de trabajo que despertó sus sospechas tras varias conversaciones con la supuesta reclutadora, quien le había ofrecido una entrevista que, a juicio de Luz, podía haber sido un intento de secuestro.
El 20 de julio, apenas 13 días antes del hallazgo de Mailén, Luz describió su experiencia en la búsqueda de empleo. “Vengo a contar cómo casi me secuestran por ir a buscar trabajo. Si iba a esa entrevista, hoy sería una mina desaparecida”, comenzó su relato.
A pesar de no tener experiencia en el área, Luz decidió postularse, ya que el trabajo incluía capacitaciones. Sin embargo, las cosas tomaron un giro sospechoso cuando la reclutadora le pidió que le enviara fotos. “Me parecía raro que me contestaba a las 11, 12 o 1 de la mañana. Imaginé que, como era dueña de la estética, estaría ocupada”, señaló Luz.
Finalmente, la supuesta reclutadora insistió en que Luz enviara imágenes “actuales” y coordinó una entrevista en un lugar que parecía un tanto fuera de lo normal. A cada pregunta sobre el nombre de la estética, la respuesta de la reclutadora era ignorada.
Luz decidió investigar y descubrió que la supuesta directora no existía en las redes y que las fotos que le enviaron eran generadas por inteligencia artificial. Tras notar estas inconsistencias y darle a conocer su sospecha, la reclutadora dejó de responder. Al percatarse de las verdaderas intenciones, Luz hizo público su relato con el fin de alertar a otras mujeres.
“Le escribí al administrador del grupo y me dijo que eliminaron el anuncio porque la cuenta había sido denunciada. Se aprovechan de la necesidad de la gente, me satura”, concluyó Luz.
Su testimonio se hizo viral luego de que el cuerpo de Mailén fuese encontrado en el Balneario Cero, entre Punta Mogotes y el parador Waikiki, en la zona sur de Mar del Plata. Mailén, madre de dos hijas de 1 y 6 años, había sido contactada según su hermano por un hombre que le ofreció un empleo de limpieza en un hotel. Un chofer pasó a buscarla y la dejó en el balneario, marca de la última vez que su familia supo de ella.
Cuando la joven no volvió y su teléfono permanecía apagado, sus familiares iniciaron una búsqueda. Según su tío, al regresar al balneario encontraron a dos hombres actuando de forma sospechosa, lo que llevó a la alarma y la llamada al 911.
Cuando la policía llegó, los sospechosos intentaron huir pero fueron detenidos. Durante la búsqueda, los efectivos hallaron el cuerpo de Mailén, desnudo, envuelto en una frazada y atado con cables. Además, encontraron un tambor de 200 litros con restos de una incineración en las cercanías.
La madre de Mailén subrayó que su hija salió a buscar trabajo para poder mantener a sus hijas. “Salió a buscar trabajo para darles de comer, comprar pañales para la más chiquita y llevarla al médico. Nada más que por eso”, aseguró.
El fiscal a cargo, Carlos Russo, investiga los eventos desde que Mailén ingresó al balneario hasta el momento del ataque, y se están analizando las cámaras de seguridad y otros elementos recolectados en la escena.
Los resultados preliminares de la autopsia revelaron que Mailén murió debido a un paro cardíaco provocado por una hemorragia grave ocasionada por una herida de arma blanca en el cuello.
El análisis forense también indicó que la joven presentaba múltiples heridas y lesiones que sugieren que intentó defenderse. Estos hallazgos son relevantes en el contexto de los dos detenidos, Agustín Nicolás Díaz Bartolomé (26) y José Luis Aquino (27), quienes serán indagados por el fiscal. Por su parte, el conductor que trasladó a Mailén se presentó ante las autoridades y se puso a disposición de la Justicia.





















