Estos datos provienen de estimaciones del Observatorio de la Deuda Social Argentina (ODSA) de la UCA, elaboradas a partir de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Indec. En términos interanuales, sin embargo, se observa una disminución en ambas categorías, ya que en los primeros tres meses de 2025 la pobreza era del 31,4% y la indigencia del 6,9%.
En cuanto a las cifras por aglomerados urbanos, las tasas más altas de pobreza se registraron en Concordia (52,5%), Gran Resistencia (49,7%), Posadas (42,6%), Gran Santa Fe (39,7%) y Corrientes (38,4%).
La indigencia se elevó a sus niveles más altos en Gran Resistencia (24,3%), Concordia (11,2%), Posadas (10,7%), Gran Santa Fe (10,4%) y Corrientes (9,1%).
El número de argentinos en situación de pobreza aumentó en aproximadamente 1,3 millones entre el tercer trimestre de 2025 y el primero de 2026, períodos que son comparables ya que no están afectados por el efecto del aguinaldo.
“El análisis revela un cambio de tendencia respecto a la fase de recuperación vivida durante 2025”, enfatizó el consultor de ExQuanti.
Agustín Salvia, director del ODSA, identificó seis factores que explican el deterioro en los primeros meses del año. El organismo ha justificado que una reducción sostenida de la pobreza necesita que el crecimiento se traduzca en la creación de empleos productivos, protegidos y adecuadamente remunerados.
No se avizoran señales de que esto suceda en el corto plazo, en un contexto donde la economía está “partida”: mientras que los sectores agropecuario, energético y minero muestran progresos cada mes, el comercio, la industria y la construcción, que son intensivos en mano de obra, continúan enfrentando caídas.























