Además del cese de actividades, se llevarán a cabo diversas acciones de protesta para visibilizar los reclamos. En la Ciudad de Buenos Aires, se ha convocado a una concentración a las 16 horas en el Obelisco, bajo la consigna “En defensa de la universidad pública: por nuestro presente, por nuestro futuro”. La protesta también abordará temas relacionados con el estado del sistema científico y tecnológico, así como los despidos en el sector.
La jornada ha sido convocada por federaciones que representan a los trabajadores de las universidades nacionales. La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) ha determinado la realización de un paro nacional sin asistencia a los lugares de trabajo, mientras las organizaciones docentes planifican huelgas y actividades de visibilización en diferentes puntos del país.
Las agrupaciones sindicales señalan que el Gobierno no ha cumplido con varias obligaciones vinculadas al financiamiento del sistema universitario. Uno de los reclamos centrales es la efectiva aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario, que fue aprobada por el Congreso hace casi 300 días, pero que, según afirman, aún no se ha implementado por completo, a pesar de las presentaciones realizadas ante la Justicia.
También reclaman la ejecución de una medida cautelar que ordena la actualización de los salarios de docentes y no docentes, tomando como referencia los valores de noviembre de 2023. Esta resolución se mantiene vigente tras el rechazo de la Corte Suprema a un recurso presentado por el Ejecutivo, y se estima que queda una recomposición de aproximadamente el 30% para compensar la pérdida salarial acumulada por los trabajadores del sector.
El tercer aspecto del reclamo se refiere a los fondos destinados al funcionamiento de los hospitales universitarios. Los sindicatos alegan que no se ha girado una partida extraordinaria de $50.000 millones, que incluye recursos para instituciones como el Hospital de Clínicas, además de cuestionar la falta de ejecución de partidas destinadas a los gastos operativos de las universidades y al sistema de becas estudiantiles.
El Ministerio de Capital Humano, bajo la dirección de Sandra Pettovello, ha rechazado los argumentos de los gremios, calificando la protesta como “prematura” e “injustificada”. Desde la cartera gubernamental se ha asegurado que no hay incumplimiento y se ha mencionado la transferencia de los fondos presupuestarios correspondientes, añadiendo que los trabajadores ya han comenzado a recibir los incrementos acordados en la última negociación salarial.
El Gobierno también recordó que el acta firmada el 10 de junio estableció un aumento acumulado del 24,33%, desglosado en un incremento del 21,33% en junio y un 3% esperado para octubre. Además, afirmaron que la negociación salarial continúa abierta, dado que se estableció un cuarto intermedio hasta el 15 de septiembre para retomar la discusión.
Los sindicatos pusieron en duda esta interpretación y manifestaron que los aumentos otorgados son insuficientes para cumplir con la recomposición dispuesta por la Justicia o para recuperar el poder adquisitivo perdido. A su vez, insistieron en que la problemática no se limita a los salarios, sino que abarca la aplicación de la ley aprobada por el Congreso y el financiamiento adecuado de las universidades y sus hospitales.
El paro de este miércoles marcará el inicio de una nueva etapa en el plan de lucha universitario. La Federación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) ha programado otro paro de 48 horas para el 27 y 28 de agosto, y entre el 18 y el 21 instalarán “Carpas por la Universidad y la Soberanía” en el frente del Palacio Pizzurno y en distintos lugares del país.
Mientras tanto, CONADU Histórica ha decidido realizar un paro nacional del 18 al 22 de agosto y ha expresado la necesidad de avanzar hacia una nueva Marcha Federal Universitaria. Asimismo, la FATUN anunció que el miércoles 19 se llevarán a cabo abrazos simbólicos en las universidades nacionales y una movilización al Palacio Pizzurno en Buenos Aires.
Las organizaciones advirtieron que intensificarán su plan de lucha si no obtienen respuestas del Ejecutivo y reclamaron una solución que permita restablecer la normalidad en las aulas, laboratorios y hospitales universitarios.






















