“Estaba en la puerta del hemiciclo y un sujeto me preguntó si el diputado Almirón estaba de este lado y le dije que no. Y justo tenía el celular prendido y se le veía como fondo de pantalla una foto del dictador y genocida Rafael Videla. Estamos en la casa de la democracia. El muchacho me dijo que lo tenía porque es militar”, relató Pietragalla durante la discusión en el Congreso.
El legislador exigió la inmediata salida del individuo del recinto. “Para mí no es militar, sino que es un flor de hijo de p… Pido que por favor sea expulsado de esta casa. Acá al que le gusta Videla se va a la calle, le guste a quien le guste. Lo tienen que reprimir. Si quieren, en la casa de ustedes, hasta mastúrbense con Videla, pero acá se lo reprime”, expresó.
Más tarde, Pietragalla reafirmó, a través de sus redes sociales, que conductas como las denunciadas son intolerables. “Esto no se puede permitir en la casa de la democracia. Para los que tengan nostalgia del genocida, acá en el Congreso reprímanlo”, afirmó.
En la sesión, el jefe del bloque kirchnerista, Germán Martínez, solicitó un cuarto intermedio para abordar la situación, mientras sus compañeros de bancada se levantaban. Por su parte, Juan Grabois, integrante del mismo bloque, respaldó a Pietragalla y criticó a Almirón, a quien calificó de “ratita cobarde pasada de coragil”. “Andaba a los besos en la Cámara de Diputados con un señor que se metió ilegalmente en el recinto, mostrando una foto de Videla para provocar. Luego, se dio a la fuga. Cuando le preguntamos quién era su amiguito, se negó a identificarlo”, comentó Grabois.
“Es bastante grave que ingrese un provocador videlista sin identificación al recinto. Daña los procedimientos básicos de la democracia. Hay que frenar a estos nostálgicos de la dictadura. No les tenemos miedo ni vamos a ser sus víctimas, sino su peor pesadilla”, subrayó.
Pietragalla, quien fue apropiado durante la última dictadura militar y luego restituido por las Abuelas de Plaza de Mayo, recibió un contundente desmentido por parte de La Libertad Avanza. Almirón, vinculado a la persona que mostró la imagen de Videla, aseguró no haber hablado con nadie y afirmó que las acusaciones eran infundadas. “Yo no saludé a nadie, no sé por qué dijo eso. Y yo no acredité a nadie. Me parece muy fácil querer romper una sesión imaginando cosas. Después empiezan a inventar cosas, yo no vi ninguna pantalla”, enfatizó Almirón.
Además, indicó que solicitaría el acceso a las grabaciones del recinto para documentar lo acontecido. “Voy a pedir una sanción y que se testen las palabras y la imputación falaz que me ha hecho el diputado. Es una barbaridad lo que dijo. Está mintiendo, quieren levantar la sesión”, remarcó.
Almirón continuó expresando su descontento por redes sociales, dirigiéndose a la oposición, a la que acusó de estar “eternamente peleada con la realidad”. “Los que adoran a Castro y Ortega, los que veneran al Che [Guevara] y a Maduro, los que condecoraron a Chávez y lustraban los zapatos de Petro y Da Silva, todas figuras funestas o dictatoriales, se ofenden por un supuesto wallpaper que no existe”, escribió.
Lilia Lemoine, también miembro de La Libertad Avanza, replicó la crítica de Almirón, acusando a la oposición de estar “desesperada” por interrumpir la sesión. “Mentir para ellos no es un problema”, manifestó.























