El especialista observó que muchos gatos muestran mayor interés por artículos cotidianos que por los juguetes costosos. De este modo, sugirió reutilizar materiales disponibles en el hogar para enriquecer su entorno de manera económica, ecológica y segura.
La caja de cartón satisface múltiples comportamientos naturales de los gatos simultáneamente. Les brinda la oportunidad de esconderse, observar desde un lugar protegido, descansar y jugar como si estuvieran al acecho de una presa.
“Una caja de cartón les da seguridad y reduce el estrés”, comentó Gutiérrez.
Asimismo, el cartón es capaz de retener olores, aísla del frío y puede transformarse en un túnel o madriguera con simplemente hacer algunos orificios, siempre y cuando se eliminen grapas y otros objetos peligrosos.
Además de las cajas, Gutiérrez sugirió varios objetos cotidianos que pueden incentivar el instinto cazador de los felinos.
A pesar de que los juguetes caseros pueden ser muy útiles, la seguridad debe ser la prioridad. El veterinario advirtió que no se deben ofrecer objetos demasiado pequeños que puedan ser ingeridos y ocasionar una obstrucción intestinal.
También recomendó evitar el uso de hilos, cordones o cuerdas delgadas, ya que estos pueden romperse e inhalarse de manera accidental. Antes de proporcionarle cualquier objeto al gato, es crucial revisar que no contenga grapas, piezas metálicas o bordes afilados.
Según Gutiérrez, la mejor forma de enriquecer el ambiente del gato no está vinculada al costo del juguete, sino a ofrecerle espacios que le permitan explorar, esconderse y expresar sus comportamientos naturales.























