Kast realizó esta afirmación en Punta Arenas durante una actividad programada que, según él, representa “una manera de hacer patria, de hacer soberanía”. Aseguró: “Lo que puedo reiterar aquí, en el Estrecho de Magallanes, es que es chileno y que Argentina no tiene ni tendrá jamás soberanía ni control sobre el estrecho”. Añadió que “este tema está zanjado y no le vamos a exigir al presidente Milei la firma de ese decreto, porque los tratados internacionales establecen muy bien la soberanía de Chile”.
Las declaraciones de Valverde, en las que se hacía referencia a la soberanía sobre el estrecho, habían suscitado la necesidad de “hacer presencia” por parte de Chile, según trascendió. Kast afirmó que la posición chilena ha sido reconocida por diversas autoridades de ambos países, buscando calmar la controversia tras la reacción del ministro de Defensa argentino, Carlos Alberto Presti.
Desde el Gobierno argentino, se reiteró que su posición sobre el Estrecho de Magallanes se alinea con lo establecido en el Tratado de Límites de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984, en respuesta a la polémica surgida a partir de las declaraciones de Valverde.
A través de un comunicado titulado “La posición argentina sobre el Estrecho de Magallanes y la cooperación con Chile en el Atlántico Sur y la Antártida”, la Cancillería argentina subrayó que ambos tratados son considerados definitivos.
Adicionalmente, el Gobierno chileno envió una nota de protesta a Argentina por los comentarios de Valverde, quien había sugerido que el Estrecho de Magallanes podría ser parte de la soberanía argentina. La dirigencia política chilena condenó firmemente estas afirmaciones, recordando que, desde 1881, el estrecho pertenece a Chile según el marco del tratado bilateral, y que el acuerdo de 1984 reafirma esta posición, además de establecer principios de neutralidad y libre navegación para todos.























