La alternativa más plausible para su salida era un traspaso a Inglaterra, donde Arsenal mostró interés en ficharlo. Sin embargo, para Julián, solo tenía ojos para Barcelona. Esto, sumado a la ruptura de la relación entre Atlético y el club culé, hizo que su sueño se desvaneciera.
Con este panorama, su primer desafío será recuperar la confianza. Su aparición en el Estadio Metropolitano durante el partido contra Villarreal fue complicada: la afición lo abucheó al ser anunciado como suplente. Durante el calentamiento y al momento de ingresar, fue acosado por la hinchada, que le pidió que no se uniera a sus compañeros en el saludo final, y se retiró solo del campo. Su expresión lo decía todo. Posteriormente, se tomó una semana de reclusión, faltando a los entrenamientos durante tres días antes de volver a integrarse al equipo, aunque de manera aislada.
Al reconocer que su transferencia a Barcelona era poco probable, finalmente se reintegró al grupo. Ahora, el respaldo de sus compañeros de selección será clave. En las imágenes se pudo ver a Cuti Romero, nueva incorporación del Atlético, que aún no ha debutado, acompañándolo en todo momento.
El defensa, junto a Juan Musso y Giuliano Simeone, se convertirá en un pilar para que el delantero recupere su fortaleza mental. Con una temporada completa por delante, su relación con la afición, quebrada tras los últimos episodios, dependerá de su rendimiento en el campo de juego.























