Desde el inicio de este mes, la problemática de los incendios ha resurgido como un tema constante en la región. Este martes por la noche, se informaron varios puntos de incendio al norte de Rosario, siendo el más significativo aquel situado a aproximadamente 13,5 kilómetros de la ciudad de San Lorenzo, el cual se estaba expandiendo sobre unas 135 hectáreas. Más adentro en la isla, otro incendio abarcaba alrededor de 103 hectáreas.
Además, se registraron importantes incendios hacia el sur, en áreas cercanas a Villa Constitución y otro foco considerable a unos 22 kilómetros de San Nicolás, este último afectando unas 151 hectáreas. Otros eventos de quemas similares fueron reportados en proximidades de Ramallo y San Pedro. Desde el Observatorio Ambiental de la UNR, se señala que en la región hay alrededor de 900 hectáreas con incendios activos, sumando unas 3.000 hectáreas incendiadas en el transcurso de septiembre.
De Bueno comentó que actualmente el viento proviene principalmente del sur, pero los focos al sur de Rosario se encuentran bastante alejados en el interior de la isla, razón por la cual su efecto no se percibe en la ciudad. Sin embargo, añadió que “es probable que para la noche del miércoles empiece a haber una rotación de viento, más que nada del este y noreste, con lo cual si estos focos siguen activos se puede llegar a sentir en Rosario”.
El especialista, que ocupa el cargo de secretario de Política Ambiental de la UNR, indicó que ya están elaborando los informes pertinentes para presentar ante la Fiscalía Federal de Victoria. Una primera presentación se concretó la semana pasada, con la georreferenciación de los distintos focos de fuego originados. “Ya hemos tenido un intercambio telefónico donde se nos está solicitando la información que necesitan. Eso está todo en manos de los equipos técnicos”, apuntó.
Finalmente, De Bueno refirió al impacto potencial de estos incendios en la ciudad. “Si se mira hacia la isla desde Rosario, se puede observar la bruma que va de sur a norte. Hay un viento considerable, pero afortunadamente no lo tendríamos en la ciudad. Las consecuencias para la flora y fauna de la región siempre son significativas. Y claramente esto se está dando porque hay alguien que lo está encendiendo. No hay dudas de eso”, concluyó.























