De acuerdo con informaciones proporcionadas por la Secretaría de Trabajo, el empleo asalariado registrado creció un 0,1% respecto al mes anterior. Este aumento se atribuye principalmente a una evolución positiva en el sector público (0,2%) y en el trabajo en casas particulares (0,4%), mientras que el sector privado se mantuvo sin cambios.
El trabajo independiente también registró un incremento del 0,1%, impulsado por un crecimiento del régimen de monotributo del 0,3%. Sin embargo, el segmento de trabajadores autónomos no experimentó variaciones significativas, y el monotributo social sufrió una disminución del 1,0%.
Según Luiz Campos, investigador del Instituto de Estudios y Formación de la CTA – Autónoma, “en febrero se crearon poco más de 8.336 puestos de trabajo, casi el 70% en el sector público (5.720)”. Campos agregó que “el sector público recuperó toda la caída que había tenido en enero y casas particulares siguió creciendo. El sector privado registrado casi no tuvo variaciones. Contra noviembre de 2023, la caída acumulada sigue siendo impactante: 290.059 trabajadores menos”.
En términos interanuales, el empleo asalariado total disminuyó un 1%, lo que equivale a 106.200 trabajadores menos. Específicamente, el sector asalariado privado presentó una caída del 1,6% (100.000 trabajadores) y el sector público retrocedió un 0,4% (13.800 trabajadores). Sin embargo, el trabajo en casas particulares mostró un aumento del 1,7%, sumando 7.700 personas.
Por otro lado, el segmento independiente mostró un crecimiento interanual del 3,4%, lo que se traduce en 95.100 personas más. Así, la cantidad de contribuyentes al monotributo creció un 4,3% (90.700 personas adicionales), y los monotributistas sociales aumentaron un 2,2% (5.400 personas). Los trabajadores autónomos, en cambio, vieron una reducción del 0,1% (mil personas menos).
El análisis sectorial del empleo reveló que cinco ramas experimentaron caídas en febrero de 2026, tres se mantuvieron estables y seis mostraron aumentos. Los sectores que más crecieron fueron los servicios comunales, sociales y personales (0,8%), actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler (0,3%), pesca (0,2%), explotación de minas y canteras (0,2%) y agricultura y ganadería (0,2%). Las áreas de construcción, servicios sociales y de salud, así como el suministro de electricidad, gas y agua no presentaron cambios significativos.
En cuanto a los sectores que más sufrieron recortes de empleo, se observaron caídas en intermediación financiera (-0,3%), industrias manufactureras (-0,3%), enseñanza (-0,2%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (-0,1%) y comercio y reparaciones (-0,1%).
En el balance anual del sector privado asalariado, se registró una disminución del 1,6% (100.000 trabajadores menos), aunque sectores como pesca (2,9%) mostraron crecimiento.






















