Con este triunfo, Arsenal suma un total de 82 puntos, cinco por encima de Manchester City, que tiene un partido pendiente contra Bournemouth. Si el equipo de Pep Guardiola no logra ganar, Arsenal podría celebrar su primer título de Premier League desde 2004.
El único gol del encuentro fue obra del alemán Kai Havertz, quien anotó de cabeza a los 36 minutos gracias a un córner ejecutado por Bukayo Saka. Con este resultado, los Gunners, dirigidos por Mikel Arteta -con el argentino Gabriel Heinze como su asistente-, se encaminan a un encuentro crucial en 11 días, donde disputarán la final de la Champions League contra el PSG, actual campeón.
El equipo londinense tiene la posibilidad de coronarse campeón de la liga inglesa incluso sin jugar, lo que sería un símbolo significativo de su resurgimiento.
En caso de que el Manchester City obtenga los tres puntos ante el Bournemouth, Arsenal tendrá que cerrar la temporada con una victoria contra Crystal Palace este domingo, en la última jornada. Mientras tanto, el City se enfrentará a Aston Villa en el mismo horario.
Arsenal destacó nuevamente en jugadas de pelota parada, un aspecto que se ha vuelto su especialidad. Además del tanto de Havertz, el equipo tuvo varias oportunidades, incluyendo un tiro de Leandro Trossard que impactó en el poste y un remate de Eze que también fue repelido por el travesaño. En la segunda mitad, los Gunners pidieron dos penaltis que el árbitro no concedió.
Arteta mostró su frustración y alivio tras el silbatazo final, alineando casi a su equipo titular. Sin embargo, Thierry Henry, ícono del Arsenal, expresó críticas hacia la elección táctica de Arteta en la previa. “Cuando usas a jugadores como Eze y Ødegaard en el mismo mediocampo, ya estás indicando que quieres controlar el partido con creatividad y movimiento. Para mí, eso tiene aún menos sentido”.























