“Con respecto a las reformas tributarias y de pensiones, cabe mencionar que las autoridades están plenamente comprometidas con su estabilidad fiscal y planean fortalecer aún más los marcos tributario, de pensiones y fiscal con el tiempo”, afirmó Julie Kozack, portavoz del FMI, en respuesta a una pregunta específica.
Kozack, quien posee un amplio conocimiento sobre la historia política de Argentina, transmitió un tono optimista. Las reformas sugeridas por el FMI son de gran envergadura y tendrán lugar en un contexto donde la campaña presidencial comenzará en tan solo ocho meses.
La relación entre Argentina y el FMI se desarrolla de manera fluida. Javier Milei ha estructurado un programa de ajuste que se alinea con los parámetros económicos y financieros del Fondo. Además, la conexión geopolítica del gobierno con la administración de Estados Unidos es sólida y significativa.
Estados Unidos tiene un papel de control en el directorio del FMI, y Kristalina Georgieva se ha convertido en una figura clave para Milei y el ministro Luis Caputo dentro de esta entidad multilateral. En diversas ocasiones, cada vez que Milei y Caputo han requerido la atención de Georgieva, esta ha estado dispuesta a escuchar sus propuestas provenientes de Buenos Aires.
En este contexto, el directorio del FMI ha concedido dos waivers consecutivos a Argentina debido al incumplimiento de la meta de acumulación de reservas, mostrando una notable paciencia al momento de exigir las reformas en el ámbito previsional y fiscal que Milei y Caputo han prometido desde la primera ronda de negociaciones a inicios de 2024.
El Staff Level Agreement (SLA) del Fondo destaca que la estructura tributaria de Argentina “sigue siendo compleja, altamente distorsiva e inestable, lo que repercute negativamente sobre el crecimiento y la competitividad”.
Desde esta óptica, el SLA apunta a que la fragmentación entre el gobierno nacional y las provincias causa superposiciones, baja recaudación y dificultades en el control del cumplimiento fiscal, mientras que la existencia de regímenes especiales incrementa la inequidad.
En cuanto a la reforma previsional, el FMI ha delineado un esquema legal que podría resultar complicado de aprobar en ambas cámaras del poder legislativo.
El Fondo ha propuesto cinco puntos esenciales para modificar el sistema de pensiones:
Estas reformas formarían parte de una iniciativa oficial que debería ser presentada ante el Parlamento antes de diciembre de 2027, un límite temporal influido por las elecciones presidenciales, lo que hace poco probable que haya espacio para debates legislativos.























