La nominación sitúa a Mar de las Pampas en un escenario internacional sin precedentes para la región, resultado de más de dos décadas de esfuerzos que han enfocado la atención en la conservación del medio ambiente. Los habitantes de este destino han cultivado una identidad única que puede resumirse en la frase: “vivir sin prisa”.
Mar de las Pampas es una de las ocho localidades argentinas seleccionadas para representar al país en esta competencia global. El programa reconoce a pueblos pequeños que han logrado equilibrar la actividad turística con la protección ambiental, la preservación cultural y el bienestar de sus comunidades.
Los otros pueblos nominados son Villa Sanagasta (La Rioja), Cachi (Salta), El Trapiche (San Luis), Puerto Pirámides (Chubut), Villa General Belgrano (Córdoba), Tafí del Valle (Tucumán) y Zenón Pereyra (Santa Fe). Estas candidaturas fueron elegidas por un jurado especializado que trabajó junto a la Secretaría de Turismo y Ambiente de la Nación, seleccionando entre 56 localidades de 19 provincias.
ONU Turismo evalúa una serie de aspectos para la designación de los ganadores, tales como el cuidado del medio ambiente, la promoción y conservación de atractivos naturales y culturales, la participación de la comunidad y el desarrollo económico local. La última ceremonia de premiación se llevó a cabo en China en 2025, y por primera vez, Argentina será la sede del evento, aunque la ciudad anfitriona aún no ha sido anunciada.
“Estamos felices”, expresó Víctor Borgia, presidente de la filial local de la Asociación de Hoteles de Turismo y un referente del sector en la localidad.
La iniciativa de postular Mar de las Pampas surgió de la mano de Marisa Zamora y Hernán Antolini, quienes han residido en la localidad durante los últimos cinco años. Zamora compartió que “es una manera positiva para proponer hacer cosas, cuidar este entorno, esta forma de vida”, y destacó cómo la comunidad se involucró rápidamente en el proceso de postulación.
Los pioneros que llegaron a Mar de las Pampas a finales de los años noventa y principios de este siglo eran familias y emprendedores que vieron en esta área en desarrollo una oportunidad para crear una comunidad con principios propios, distanciados de los modelos turísticos convencionales.
Desde el área de Turismo de Villa Gesell subrayan que esta selección “representa una oportunidad para ampliar la visibilidad del destino más allá de las fronteras nacionales”. Los pueblos nominados participarán en acciones de promoción y encuentros internacionales que les permitirán mostrar sus características ante operadores y viajeros de diferentes partes del mundo.
La postulación se enmarca en un momento propicio para Mar de las Pampas, que ha recibido reconocimientos en el ámbito de la hospitalidad y el turismo responsable. El destino se ha consolidado gracias a su oferta centrada en la naturaleza, la calidad gastronómica y experiencias al aire libre, en un entorno de menor escala en comparación con otros destinos turísticos masivos.
Localizado cerca de la Reserva Natural Faro Querandí y con una costa que conserva la cadena de médanos, Mar de las Pampas se beneficia de sus recursos naturales. Sin embargo, sus habitantes enfatizan que la esencia del lugar no se reduce a su paisaje, sino a las decisiones que han facilitado su conservación y el modo de vida en armonía con el entorno. Esta identidad peculiar ahora es presentada al mundo.























