El informe se centra en el hogar tipo, que está conformado por un hombre de 35 años, una mujer de 31, un niño de 6 años y una niña de 8. Para este grupo familiar de cuatro integrantes, la Canasta Básica Total (CBT) alcanzó en mayo un total de $1.498.741. Este monto representa el umbral de pobreza; por lo tanto, cualquier hogar cuyos ingresos sean inferiores a esta cifra es considerado técnicamente como pobre.
Asimismo, en el mismo mes, la Canasta Básica Alimentaria (CBA) para esta misma familia se situó en $681.246. Este valor establece la línea de indigencia; si los ingresos del hogar son insuficientes para cubrir incluso las necesidades alimentarias básicas, se considera que la familia es indigente.
De acuerdo con el Indec, la CBA tuvo un incremento mensual del 2,4%, mientras que la CBT aumentó un 2,0% en comparación con abril.
Desde diciembre de 2022, la CBT ha experimentado un aumento acumulado del 14,5%, pasando de $1.308.713 a los $1.498.741 registrados en mayo. En el mismo intervalo, la CBA creció un 15,6%, desde $589.510 hasta $681.246.
En términos interanuales, al comparar con mayo de 2022, se observan incrementos más notorios. La CBT subió un 34,9% en los últimos doce meses, mientras que la CBA lo hizo en un 36,2%.
Para el concepto de adulto equivalente —que el Indec basa en las necesidades nutricionales de un hombre adulto de entre 30 y 60 años con actividad moderada—, la línea de pobreza en mayo se estableció en $485.030, mientras que la línea de indigencia se fijó en $220.468.
Además, el Indec publica mensualmente los valores para diferentes tipos de hogares, dado que la composición familiar impacta directamente en los montos necesarios para determinar si un grupo es considerado pobre o indigente.
Por ejemplo, para un hogar de tres miembros —compuesto por una mujer de 35 años, un hijo de 18 y una madre de 61—, la CBT de mayo se estableció en $1.193.173 y la CBA en $542.351, siendo este el hogar con el costo de vida más bajo de los tres ejemplos presentados por el organismo.
En contraste, un hogar conformado por cinco integrantes —un hombre y una mujer de 30 años, con tres hijos de 1, 3 y 5 años— reportó en mayo una CBT de $1.576.346 y una CBA de $716.521. Este grupo suma 3,25 adultos equivalentes y, por lo tanto, enfrenta el mayor costo de vida de los escenarios analizados.
El Indec determina estos valores a partir de la CBA, que se establece según las necesidades calóricas y proteicas mínimas para satisfacer los requerimientos nutricionales de un adulto equivalente durante un mes. Los alimentos que la componen —como pan, papa, arroz, fideos, carnes, leche, huevos, frutas y verduras— se seleccionan a partir de los patrones de consumo identificados en la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares.
A partir de la CBA, se calcula la CBT, que incluye los gastos en bienes y servicios no alimentarios mediante la aplicación del coeficiente de Engel, el cual mide la relación entre el gasto alimentario y el gasto total de la población de referencia.
Los datos difundidos mensualmente por el Indec son representativos del Gran Buenos Aires y se actualizan con los precios obtenidos a través del Índice de Precios al Consumidor de esa misma área.























