Esta cifra es la más alta lograda en estas colocaciones, que comenzaron de forma cautelosa a finales de febrero con la emisión del Bonar 2027 (AO27) y se ampliaron a finales de marzo con la inclusión del Bonar 2028 (AO28). Esto era esperado, ya que en esta licitación se incrementó la oferta de US$150 millones a US$350 millones.
El nuevo ingreso se suma a los US$1431 millones previamente recaudados, que en gran medida ya han sido utilizados por el Gobierno para otros pagos. Esta vez, las tasas pactadas para los bonos fueron del 5,16% y 8,44% anual, ligeramente superiores a las del 5% y 8,20% fijadas dos semanas atrás.
Un aspecto relevante es que, por primera vez, el Bonar con vencimiento más lejano (que supera el mandato de Milei) recibió más propuestas de compra que su versión de menor duración: el AO28 atrajo solicitudes por US$401 millones, en comparación con los US$377 millones del AO27.
Sin embargo, esto deja una demanda insatisfecha de aproximadamente US$78 millones, en contraste con los US$200 millones que se ofrecerán el miércoles en la segunda vuelta de esta subasta, destinada a inversores minoristas que prefieren no competir por las tasas, accediendo así a un papel que paga un cupón de interés del 6% anual.
La expansión de las ofertas en esta subasta sorprendió al mercado, dado que se produce tras el anuncio del equipo económico de haber alcanzado acuerdos con instituciones internacionales para acceder a unos US$4000 millones mediante nuevos préstamos, que servirían como garantía para reducir el costo de un paquete de créditos cuyo valor podría ser al menos el doble, y a un costo inferior al de la colocación de un bono en el mercado internacional.
“Muestra mayor apuro por acceder a los dólares y la verdad es que no logramos establecer por qué”, comentó un operador de mercado, visiblemente sorprendido, tras la difusión el viernes del Ministerio de Economía sobre esta subasta con cupos ampliados en 2,33 veces.
Esta estrategia parece no ser del agrado de los inversores internacionales, quienes preferirían ver que Argentina recupere acceso a los mercados internacionales para facilitar el refinanciamiento, según el analista Gustavo Ber, quien observó un aumento en la tasa de riesgo país posterior a este anuncio.





















