“El capitán” fue acompañado por un amplio operativo de seguridad que impidió la captura de imágenes tanto del futbolista como de sus acompañantes.
Tanto Messi como Rodrigo De Paul se habían quedado en Estados Unidos tras la derrota del equipo nacional ante España en el MetLife Stadium, en la final del Mundial celebrada el domingo 19.
La estrella del futbol viajó primero de Nueva York a Miami, y de allí tomó un avión privado con rumbo a su ciudad natal. Se prevé que Messi pase algunos días con su familia en su residencia del barrio privado Kentucky, en Funes, donde esta mañana también lo esperaron decenas de aficionados para saludarlo.
Más adelante, el rosarino se reincorporará al Inter Miami para reanudar la actividad oficial con su equipo.
La derrota por 1 a 0 frente al conjunto de Luis de la Fuente, con un gol de Ferran Torres al inicio del tiempo suplementario, dejó a la selección argentina en el segundo puesto mundial. Messi utilizó las redes sociales para expresar su despedida del torneo con un mensaje a sus seguidores.
“El dolor es muy grande y va a costar que cierre esta herida. Pero también me quedo con todo lo bueno… Con los partidos que dimos vuelta dejando todo y que quedarán para siempre en la memoria, con el apoyo de un país entero que junto con el trabajo y el esfuerzo de este grupo nos llevó a volver a estar, una vez más, entre los mejores del mundo”, comenzó escribiendo en su cuenta de Instagram.
“Hoy cuesta valorar lo que hicimos, pero este grupo llegó a dos finales consecutivas de la Copa del Mundo”, reflexionó. Luego, el capitán agradeció: “Muchas gracias de corazón por cada saludo y por cada mensaje. Una vez más logramos unirnos como país y estar todos juntos, compartiendo el inmenso orgullo de ser argentinos”.
Estas fueron sus primeras palabras públicas después de la final, ya que no realizó declaraciones al salir del estadio, y concluyó su mensaje diciendo: “También quiero felicitar a España por el campeonato”.
Gran parte del equipo nacional llegó el lunes, pasadas las 18 horas, al Aeropuerto Internacional de Ezeiza en un vuelo de Aerolíneas Argentinas. La delegación, como se había anticipado, no contaba con la presencia de los dos jugadores del Inter. También se unieron otros cuatro futbolistas que no regresaron con el plantel, aunque sí estaban presentes el director técnico Lionel Scaloni y el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia.
Una segunda aeronave trasladó a las familias de los jugadores, quienes aterrizaron más temprano y esperaron en el predio de la AFA.
Para recibir a los subcampeones del mundo, el aeropuerto Ministro Pistarini preparó una emocionante bienvenida visible desde el aire: la palabra “¡¡GRACIAS!!” pintada en 150 metros sobre el césped de la pista. Decenas de hinchas se acercaron a la terminal bajo la lluvia y el frío para alentar a los jugadores, mientras un operativo de seguridad, coordinado entre el gobierno nacional, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad de Buenos Aires, protegía la zona.
Según se ha conocido, la AFA no tiene planes de festejos oficiales ni aceptará la invitación del presidente Javier Milei para visitar la Casa Rosada. De hecho, el mandatario ya aseguró que, a pesar de sus ofertas de ceder el espacio para algún evento, los jugadores decidieron no celebrar el segundo puesto.























