La mayoría de las salidas de funcionarios ha sido resultado de disputas internas, aunque un número menor ha estado bajo la lupa por denuncias de presunta corrupción, y algunos otros simplemente cambiaron de funciones.
En el transcurso de la gestión de Milei, han renunciado tres jefes de Gabinete y seis ministros, entre ellos Gerardo Werthein y Diana Mondino en el área de Cancillería, Lisandro Catalán en el Ministerio del Interior, Mariano Cúneo Libarona en Justicia, Mario Russo en Salud, y Guillermo Ferraro en Infraestructura. También dejaron sus cargos Patricia Bullrich y Luis Petri, aunque estos se trasladaron al Congreso tras las elecciones legislativas. Francos y Diego Santilli, por su parte, dejaron el Ministerio del Interior para ocupar la Jefatura de Gabinete.
Las áreas más afectadas por estas renuncias son el Ministerio de Economía, con un 34,7%, seguido por la Jefatura de Gabinete con un 12,8% y la cartera de Capital Humano con un 11,3%. A pesar de este flujo constante de cambios, Luis Caputo y Sandra Pettovello son actualmente los únicos ministros que se mantienen en sus posiciones desde el inicio de la gestión.
Entre las renuncias más notorias en el Ministerio de Economía se encuentran las de Carlos Frugoni, exsecretario de Coordinación de Infraestructura; Marco Lavagna, exdirector del Instituto Nacional de Estadística y Censos; y Facundo Leal, ex presidente del Sistema Nacional de Aeropuertos. La salida de Frugoni se produjo luego de que se descubriera que poseía varias propiedades y sociedades comerciales en Estados Unidos que no había declarado. Lavagna, en cambio, renunció debido a desacuerdos con el Gobierno sobre el futuro sistema de medición de la inflación, mientras que Leal fue detenido tras un allanamiento donde fueron hallados grandes sumas de dinero, diversas drogas y dispositivos de espionaje.
La renuncia de Adorni, otro de los jefes de Gabinete, generó movimientos adicionales en su área, incluyendo la salida de Javier Lanari y Aimé Vázquez, excolaboradores cercanos. La designación de Lanari como director del Banco Nación fue efectiva desde el 25 de junio, con la renuncia de Pascual aceptada retroactivamente a fines de enero.
Una fuente oficial justificó que “cada jefe de Gabinete trae su equipo propio. El equipo político cambia”. Santilli, que asumirá la Jefatura de Gabinete, también podría seguir esta dinámica y trabajar con funcionarios de su elección.
Pettovello, en el área de Capital Humano, había destituido a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, tras un escándalo relacionado con un crédito hipotecario conseguido en el Banco Nación. Aunque no cuestionó la legalidad del crédito, consideró que la decisión no fue consultada adecuadamente y generó revuelo público.
A la renuncia de Pascual se sumó la de María Gabriela Real, excoordinadora de Políticas Sociales, quien fue sustituida por David Guido de Graaff. Desde el Ministerio informaron que las numerosas renuncias se deben a que es la cartera más extensa. “Cuando alguien no trabaja bien, se va”, afirmó una fuente del organismo, reconociendo que la reestructuración y los bajos salarios también han influido en las salidas.
Salinas observó que estas renuncias están “paralizando” aspectos de la gestión, ya que el reemplazo de los funcionarios no es inmediato, y el nuevo personal necesita tiempo para decidir si mantiene al equipo anterior, además de enfrentarse a demoras administrativas.
Este fenómeno genera un efecto disciplinador entre los funcionarios, quienes pueden mostrarse reticentes a tomar decisiones por miedo a perder sus puestos. Salinas recordó la renuncia de Mariano de los Heros, ex titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social, quien dejó su cargo tras hablar de una posible reforma previsional. Milei justificó su salida argumentando que fue inapropiado que un funcionario sin rango elevado abordara un tema que no estaba en la agenda oficial.
El politólogo subrayó que las renuncias no solo evidencian la inestabilidad en los altos cargos del Gobierno, sino también una peculiar sucesión de decisiones erróneas en las designaciones. A diferencia de otros gobiernos que enfrentaron crisis severas, el actual no ha tenido problemas de gobernabilidad que justificarían una alta rotación en el gabinete.
A partir de los datos de Salinas, el gobierno de Milei ha superado a administraciones previas en términos de rotación de funcionarios, alcanzando cifras que sobrepasan a las de Carlos Menem, Mauricio Macri, Cristina Kirchner, Néstor Kirchner, Raúl Alfonsín, Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde.























