Originario de Buenos Aires, nacido el 21 de marzo de 1961, Castellani forjó su carrera desde las canchas de Boca y GEBA hasta los clubes más competitivos de Argentina, Brasil e Italia. Se desempeñó como capitán del seleccionado nacional entre 1981 y 1988, periodo en el que dejó huellas imborrables en la historia del deporte nacional, destacándose con la medalla de bronce en el Mundial de Buenos Aires de 1982 y la presea olímpica lograda en los Juegos de Seúl de 1988.
Su exitosa carrera no se limitó a la cancha, ya que su paso como entrenador también resultó destacado. Dirigió a la selección masculina argentina desde 1993 hasta 1999, donde logró el oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata en 1995 y clasificó al equipo para los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Su trayectoria como entrenador se extendió a Europa, donde obtuvo uno de sus mayores logros al llevar a Polonia a conquistar el Campeonato Europeo en 2009.
En una entrevista realizada en 2023, Castellani reveló haber sido diagnosticado con cáncer a principios de ese año, poco después de asumir como técnico de la selección femenina, Las Panteras. A pesar de su enfermedad, continuó liderando al equipo con miras a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Durante su gestión, el equipo femenino logró su primer título en la historia de la Copa Panamericana y alcanzó la final del Sudamericano. También destacó su trabajo en el Preolímpico de Japón, aunque Argentina no consiguió la clasificación para los Juegos de París 2024.
La FEVA despidió a Castellani con un comunicado que subrayó su impacto tanto dentro como fuera del campo. “Castellani dejó una huella en la historia del voleibol moderno, siendo un líder indiscutido. Su legado, enseñanzas y valores humanos permanecerán en la memoria del deporte argentino”, afirmó la federación.
El Comité Olímpico Argentino también expresó “su tristeza” por el fallecimiento de Castellani, medallista de bronce en 1988 y destacado entrenador. Su compromiso y pasión fueron cruciales en el desarrollo del voleibol argentino, y se solidarizó con su familia y amigos en este difícil momento.
La trayectoria de Castellani, que abarcó las ligas más importantes del mundo como entrenador, consolidó un perfil de exigencia que trascendió fronteras. Ganó dos ligas nacionales con Bolívar, además de llegar a otra final. En Polonia, con el SKRA Belchatow, sumó otros cinco títulos a su vasta trayectoria. También dejó su impronta en el Sir Safety Perugia de Italia y en el Fenerbahçe IDH Sigorta de Turquía.
Su capacidad de adaptarse, primero como jugador de élite y luego como técnico de selecciones, lo convirtió en una figura destacada del voleibol a nivel mundial.
La Federación del Voleibol Argentino expresa su profundo pesar por la muerte de Daniel Castellani, quien dejó un legado imborrable en el deporte tras su ardua lucha contra la enfermedad. Acompañamos a su familia, amigos y seres queridos en este momento de pérdida.
Castellani fue un protagonista fundamental en la historia del voleibol moderno, con un liderazgo indiscutible dentro y fuera de la cancha. Participó en la última etapa como entrenador de Las Panteras, mientras que como jugador integró la consagrada camada de los años ’80 que conquistó el bronce olímpico en Seúl ’88 y el bronce en el Mundial de 1982.
Como técnico de la Selección masculina, obtuvo triunfos notables, como los Juegos Panamericanos de 1995, entre otros. Su legado perdurará en la memoria del deporte argentino.
Gracias por todo, Daniel.






















